Radiografía del Madrid sucio: para cien barrios, la falta de limpieza es el problema principal

Las quejas de los madrileños se doblan fuera de la M-30 y en alguna zona del centro de la capital

Salida de la boca de metro de Príncipe Pío con restos de basura por el suelo.
Salida de la boca de metro de Príncipe Pío con restos de basura por el suelo.DAVID EXPÓSITO

Un repaso a las quejas de los madrileños por la suciedad en las calles, que es la principal fuente de reclamaciones registradas en el portal de Transparencia del Ayuntamiento, ofrece varias conclusiones. Una, que solo 23 de los 131 barrios de la capital se salvan porque no es la basura en las calles el primer motivo de queja de sus vecinos y esos barrios se concentran en las zonas turísticas de más alto nivel. Dos, que las cifras hasta agosto de 2022 no han variado sustancialmente en los cuatro últimos años, señal de que el problema persiste y la actual corporación no logra ponerle remedio. Y, tres, que fuera de la M-30 y salvo algún punto del centro, las quejas se doblan, señal de que en esas zonas la suciedad es mayor o los vecinos son más sensibles a ella.

No es fácil medir la limpieza de una zona pública, pero hay datos que permiten aproximarse al menos a la percepción que los vecinos tienen de ella. Las mencionadas arriba son cifras de los avisos que los madrileños hacen al servicio 010 (por redes o por teléfono) y que el Ayuntamiento publica en su portal de datos abiertos. Excluyendo los avisos de retirada de un mueble de un particular o los del cambio de un cubo de basura de una comunidad, hemos analizado las casi 500.000 incidencias señaladas desde enero de 2019 a junio de 2022.

En este mapa se muestra el porcentaje de avisos relacionados con la suciedad en cada barrio. Es una medida para hacerse una idea de cómo de relevante es el problema para los vecinos.

Barrios fuera de la M-30 en el sur y el este de la ciudad duplican a menudo las cifras que se encuentran al otro lado de la circunvalación. Las razones pueden ser muchas: porque efectivamente están más sucios o incluso porque los vecinos estén más o menos proclives a avisar el Ayuntamiento por la falta de limpieza.

Los barrios de Hellín y Amposta en el distrito de San Blas, y el cercano de Ventas, en Ciudad Lineal, son de los que más avisos presentan en el período analizado. Aquí el 40% de las incidencias señaladas en lo que va de año son por la suciedad. Si se camina por las avenidas de Hellín y Amposta, se ve a varios operarios de limpieza trabajando. Recogen sobre todo hojas: “Aquí parece siempre otoño”, comenta con una sonrisa uno de ellos. La cosa cambia cuando se callejea. Montañas de hojas mezcladas con latas de cerveza y otros residuos se acumulan en las manzanas entre los bloques de casas.

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Uno de las zonas interbloque del barrio de Hellín por el que no pasan los barrenderos.
Uno de las zonas interbloque del barrio de Hellín por el que no pasan los barrenderos.P. P. A.

“He llamado 80 veces al 010 (el teléfono de atención a la ciudadanía municipal), he propuesto a mis vecinos que nos organicemos nosotros en batidas... Por la noche se ven las ratas pasar de un lado a otro y lo peor es que aquí juegan los niños”, comenta Jesús Baraña, residente en el barrio de Amposta. “Vienen a veces cuando llamas, lo limpian un día, y no vuelven a aparecer en semanas”, secunda su vecino Víctor Cabrera, quien explica que ellos se organizan para recoger, mientras señala a un comerciante que precisamente está barriendo la entrada a su tienda.

Alfonso Palomo, presidente de la asociación La Vecinal de Bilbao-Pueblo Nuevo en en distrito de Ciudad Lineal, que acapara muchas de las incidencias señaladas por los ciudadanos, explica por qué algunas zonas quedan excluidas de la limpieza: “En el anterior contrato de limpieza, se olvidaron de incluir las llamadas zonas interbloques, así que no se contemplan en el recorrido de los barrenderos”. Como muchos otros, Palomo confía en que a partir de septiembre, cuando entren en vigor las nuevas rutas, la cosa cambie y ya no haya puntos negros en el mapa.

Parque del barrio de Amposta lleno de basura.
Parque del barrio de Amposta lleno de basura.P. P. A.

Los contenedores de las calles principales no están a rebosar, pero aun así algunos residentes optan por dejar los desperdicios al lado, en el suelo. A veces hay objetos que se deben dejar en un punto limpio al lado de un contenedor de reciclaje, como una batidora abandonada en la calle de Pobladura del Valle. “Hace falta pedagogía también con los ciudadanos, de nada sirve que pasemos si después veo a gente dejar las bolsas de basura en la calle o incluso tirarlas por la ventana”, señala una trabajadora de la limpieza mientras bebe agua. Palomo, el líder vecinal, también apunta que “habría que hacer campañas de información para que la gente sepa, por ejemplo, que llamando al 010 te recogen residuos de forma gratuita”. En los alrededores del colegio República de Panamá, el parque infantil está rodeado de cajas de cartón, más latas y restos de globos de agua mezclados con barro sobre los que revolotean las moscas. “¡Uy! Y hoy está bien”, dice Miguel, un vecino que vuelve de hacer la compra.

Aumentan los avisos en el centro

Moviéndose de estos barrios hacia el centro de la ciudad se pasa por las zonas con menos quejas por suciedad. En los barrios de Ibiza, Goya o Recoletos (Distrito de Selamanca) así como en el eje del Paseo del Prado y Paseo de la Castellana los avisos por la falta de limpieza no llegan al 20%, por debajo de la media del municipio. En algunos casos se trata de zonas muy frecuentadas por turistas, y es posible que haya un esmero en mantenerlas limpias. En otros, como la Castellana, hay muchas más oficinas o centros de trabajo que en barrios más periféricos, mientras que las bajas cifras de los barrios alrededor del parque del Retiro se deben probablemente a que gran parte de su superficie está ocupada por el parque (en esta zona, de hecho, la mayor queja es por problemas relacionados con el servicio de BiciMad).

No todo el interior de la M-30 está exento de problemas de limpieza. Dos zonas en concreto superan la media de la ciudad y rozan el 30% entre 2019 y 2022: Lavapiés y Universidad, ambas zonas frecuentadas por sus bares, terrazas y restaurantes. De hecho, en el centro es donde más están aumentando los avisos por suciedad este año comparado con lo que venía ocurriendo en los años anteriores: con datos actualizados al mes de junio, los barrios que más porcentaje de quejas por limpieza están acumulando son Universidad y Cortes (Centro), Gaztambide (Chamberí) y Argüelles (Moncloa).

Los avisos de los próximos meses acabarán indicando si la limpieza será, también en 2022, la principal incidencia para los madrileños. Hasta ahora ha habido 68.185 avisos y la tendencia no es buena: junio de 2022 (el último mes con datos) ha sido el peor mes después de julio de 2019, con incluso más quejas que durante la nevada de Filomena.

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