Borràs defiende su actuación en el homenaje a las víctimas del 17-A pese al desmarque de Junts

La presidenta, suspendida tras su procesamiento por corrupción, niega que hubiera boicoteo alguno y dice que solo fue una persona la que gritó durante el acto

La presidenta del Parlament, Laura Borràs saluda al grupo de la plataforma 'Queremos saber' tras el homenaje a las víctimas en La Rambla.Foto: GIANLUCA BATTISTA

Laura Borràs, suspendida como diputada y presidenta del Parlament tras ser procesada por corrupción, ha defendido este jueves su actuación ayer en el acto de homenaje a las víctimas del 17-A, cuando el minuto de silencio en su memoria fue interrumpido por gritos de pequeños sectores independentistas. Tras el acto, Borràs acudió a saludar a las personas del colectivo Queremos saber que se encararon después a familiares de víctimas. El gesto recibió una avalancha de críticas por parte de todos los partidos y el distanciamiento de Junts per Catalunya, su propia formación, en un mensaje en la red. En sendas entrevistas a Catalunya Ràdio y Rac1, Borràs ha mostrado perplejidad por esas críticas y ha afirmado, de entrada, que está fuera de lugar interrumpir un minuto de silencio y que no hay ningún vídeo en el que se vea saludando a “la persona” que gritó. “Los minutos de silencio están para respetarlos. Eso es lo que hago y lo que hacemos desde Junts”.

La mayoría de personas que acudieron al sobrio acto del Pla de l’Os, en La Rambla, sostienen que inicialmente alguien interrumpió el minuto de silencio y luego se sumaron más voces. La alcaldesa Ada Colau; la de Robert Manrique, miembro de la Unidad de Atención y Valoración de Afectados (UAVAT), la principal asociación de victimas de los atentados del 17-A y Jordi Sánchez, exsecretario general de Junts, lamentaron que no se respetara la ceremonia y recordaron que el protagonismo no era de los políticos sino de las víctimas y sus familiares. Borràs ha negado que su partido le hubiera reconvenido y se ha limitado decir que ella coincide y comparte el mismo criterio.

Pese a los elocuentes mensajes, Borràs no se ha sentido en absoluto interpelada por ningún reproche. “¿Se arrepiente?”, se le ha preguntado hoy hasta en dos ocasiones. “No hay ningún video que se vea que haya ido a ver o a saludar a esta persona. Parece que haya habido cien que hayan ido a romper el minuto y yo hubiera ido a agradecerlo después. El trumpismo es modificar la realidad para sacar rédito político”, ha dicho sacudiéndose una de las acusaciones que se le formulan, asegurando que se pretende criminalizar a todo el independentismo.

La versión de Borràs es que tras acabar la ceremonia enfiló La Rambla y se topó con las personas de la plataforma del 17-A que portaban carteles con la frase “Queremos saber”, asegurando que en ella también forman parte familiares de las víctimas del atentado y que no se les puede imputar gritos y boicot alguno. Lejos del menor gesto de arrepentimiento, Borràs ha subrayado que cuando ha ejercido la presidencia de la Cámara siempre ha acudido a hablar con quienes han protestado delante del palacio, a diferencia, ha dicho, de otros partidos que ayer estaban en el homenaje, pero se negaron a apoyar en el Congreso una comisión de investigación —en clara alusión a los socialistas— sobre el atentado. No solo el PSC ha recibido las críticas: Borràs ha afeado que la vicepresidenta de ERC, Alba Vergés, que ha asumido sus funciones en el Parlament, no acudiera al acto, mientras que ella misma, durante cinco años, ha acabado interrumpiendo sus vacaciones.

La Mesa del Parlament suspendió a final de julio a Borràs en la presidencia del Parlament después de que el juez le abriera juicio oral por sendos delitos vinculados a la corrupción. En concreto, por favorecer supuestamente la adjudicación de contratos a un amigo. Borràs cree que se le ha conculcado la presunción de inocencia y está dispuesta por ello a recurrir a la justicia europea. Actualmente, tiene los derechos y deberes suspendidos en la Cámara, pero ha defendido que sigue siendo presidenta hasta que el Parlament no nombre a un sustituto. “Claro que voy a ir al Parlament”, ha dicho. El acuerdo de gobierno entre ERC y Junts asigna a los primeros la presidencia de la Generalitat y a los segundos la del Parlament.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete
La presidenta del Parlament, Laura Borràs, durante el homenaje a las víctimas del atentado del 17 de agosto, en La Rambla, el 17 de agosto.
La presidenta del Parlament, Laura Borràs, durante el homenaje a las víctimas del atentado del 17 de agosto, en La Rambla, el 17 de agosto.Kike Rincón (Europa Press)

Borras ha cuestionado profundamente al Govern formado por Junts y ERC, al no estar avanzando, ha dicho, hacia la independencia, cuando se constituyó con el aval del “52%” de votos independentistas (en realidad no alcanza el 50%). “Avanzamos más con el referéndum del 1-O que con 90 años de independentismo”, ha afirmado en una clara alusión a ERC. Tras acusar al president Pere Aragonès, sin citarlo, de “acomodarse” en el autonomismo, Borràs ha sostenido que la militancia de su partido decidirá el camino a tomar: “Lo que no puede ser es que en las últimas elecciones 700.000 independentistas se convirtieran en 700.000 abstencionistas independentistas”, ha zanjado.

Puedes seguir a EL PAÍS Catalunya en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS