Antonio Martín, un ejemplo de compromiso democrático
El abogado puso sus conocimientos jurídicos al servicio de los vecinos de Barcelona en la defensa de su dignidad frente a la represión franquista

Es un honor, una satisfacción y una contenida emoción, ante el fallecimiento de Antonio Martín, tener presente su generosidad personal y profesional, a raudales, y su compromiso democrático, profesional y cívico desde que, en 1960, comenzó su vida profesional en Barcelona.
Desde aquellos primeros tiempos, difíciles, de nuestra presencia en Barcelona, deseo, antes que nada, rememorar la larga y dichosa amistad de nuestras familias.
Ya, desde entonces, se fraguó su rebeldía frente a la dictadura y contra las injusticias y la represión, que sufrían especialmente las clases populares. En muy breve tiempo, comenzó a ejercer la abogacía en el despacho de Antoni Cuenca y luego en el suyo propio. Desde sus inicios, su concepción democrática y solidaria de la abogacía, le condujo a múltiples objetivos. El panorama social era desolador. Así lo describía, resumiéndolo: “Hambre y miseria…falta de escolarización, viviendas insalubres en barrios sin urbanizar, jornadas de trabajo de más de 10 horas…y una represión brutal”. Ante esta situación, como el mismo expuso, “participó con las asociaciones de vecinos… que llegaron…a tener una fuerza,una dinámica y un tremendo entusiasmo, porque eran la fuerza del pueblo unido”. Ofreciendo sus conocimientos jurídicos al servicio de los trabajadores/as, privados de derechos, y de los vecinos de ciudades sin ley. Quienes encontraron en el y en muchos de sus compañeros/as, un arma para exigir dignidad y el cese de la represión. Los ejemplos son amplísimos. Bastan dos: Elsa y Maquinista.
Es admirable constatar cómo su compromiso se extendía a los vecinos/as de tantos municipios, gobernados por el franquismo, asesorándolos sobre cómo enfrentarse al autoritarismo y la corrupción y, sobre todo, su absoluta impunidad. Es necesario, hoy, hacer visible que en su despacho se organizó la lucha vecinal, las AAVV del cinturón industrial de Barcelona, para, entre otros objetivos, superar del todo “el cinturón de barracas” que rodeaban Barcelona y ofrecerles una digna calidad de vida.
No es extrañar que, en 1973, formara parte del primer grupo de abogados que se integró en la recién creada por el Colegio de Abogados “Comisión de Defensa de los derechos de la persona y del libre ejercicio de la abogacía”. Abogados, que tanto trabajaron contra la represión fascista y la explotación laboral y para la recuperación de la democracia y las libertades.
Ahí están, además, su compromiso con la Asociación Catalana de Juristas Demócratas y con el impulso de la Memoria Democrática.
Gracias por ser y haber sido como fuiste, por tus compromisos profesionales y políticos y, sobre todo, por el servicio que has prestado a los más débiles.
Carlos Jiménez Villarejo fue fiscal anticorrupción
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