En este punto del valle de Otztal, en Austria, hubo un hotel alpino desde los años cuarenta del pasado siglo. El Bergland Hotel Sölden llegó a ser uno de los más reconocidos pero envejeció y pasó de moda hasta que en 1999 su actual dueño, el esquiador Sigi Grüner, decidió demolerlo y empezar de cero. El nuevo resort tirolés fue decorado siguiendo los preceptos de la geomancia, considerada el equivalente europeo del Feng Shui chino.