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Dos de los jóvenes migrantes que recogen frutos rojos en la empresa Los Mimbrales, en la localidad onubense de Almonte y que son ayudados por la ONG Voluntarios por Otro Mundo.
Dos de los jóvenes migrantes que recogen frutos rojos en la empresa Los Mimbrales, en la localidad onubense de Almonte y que son ayudados por la ONG Voluntarios por Otro Mundo.

El campo abre el mercado laboral a los jóvenes inmigrantes

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Decenas de chavales que no podían trabajar se incorporan a las campañas agrícolas

Barcelona / Almonte
  • Uno de los jóvenes marroquíes que participa en la campaña de recogida de frutos rojos, en la localidad onubense de Almonte, gracias al apoyo de la ONG Voluntarios por Otro Mundo.
    1Uno de los jóvenes marroquíes que participa en la campaña de recogida de frutos rojos, en la localidad onubense de Almonte, gracias al apoyo de la ONG Voluntarios por Otro Mundo.
  • Una manijera controla la bandeja de frambuesa que recoge otro de los exmenores migrantes para el que esta campaña es su primer trabajo legal en España.
    2Una manijera controla la bandeja de frambuesa que recoge otro de los exmenores migrantes para el que esta campaña es su primer trabajo legal en España.
  • Aunque este joven marroquí recoge la frambuesa en tirantes, la mayoría va tapado, pese a los casi 40 grados que se respiran bajo el invernadero, para protegerse de los picotazos de las abejas.
    3Aunque este joven marroquí recoge la frambuesa en tirantes, la mayoría va tapado, pese a los casi 40 grados que se respiran bajo el invernadero, para protegerse de los picotazos de las abejas.
  • Mohamed Kachari y Aiyun El Mouriach, marroquís de 19 años, bromean mientras recogen frambuesa. El trabajo es duro, pero para ellos es su primera oportunidad de inserción sociolaboral.
    4Mohamed Kachari y Aiyun El Mouriach, marroquís de 19 años, bromean mientras recogen frambuesa. El trabajo es duro, pero para ellos es su primera oportunidad de inserción sociolaboral.
  • Otro de los jóvenes amparados por la ONG de Jerez de la Frontera (Cádiz), Voluntarios por Otro Mundo, recoge frambuesa. En una hora termina su jornada laboral de seis horas y media por la que percibe unos 42 euros.
    5Otro de los jóvenes amparados por la ONG de Jerez de la Frontera (Cádiz), Voluntarios por Otro Mundo, recoge frambuesa. En una hora termina su jornada laboral de seis horas y media por la que percibe unos 42 euros.
  • Mohammed Gheziel y Mouad Lmadani, dos jóvenes marroquíes que acaban de cumplir 18 años, trabajan en un campo de viñedos de Tarragona.
    6Mohammed Gheziel y Mouad Lmadani, dos jóvenes marroquíes que acaban de cumplir 18 años, trabajan en un campo de viñedos de Tarragona.
  • Varios de los jóvenes migrantes se dirigen a la casa que comparten en El Rocío tras apearse del autobús que les traslada desde los cultivos.
    7Varios de los jóvenes migrantes se dirigen a la casa que comparten en El Rocío tras apearse del autobús que les traslada desde los cultivos.
  • La vivienda en la aldea de El Rocío (Almonte), donde residen los jóvenes migrantes durante la campaña de recogida de frutos rojos. Algunos esperan continuar después en Lleida, recogiendo fruta de hueso.
    8La vivienda en la aldea de El Rocío (Almonte), donde residen los jóvenes migrantes durante la campaña de recogida de frutos rojos. Algunos esperan continuar después en Lleida, recogiendo fruta de hueso.
  • El responsable de la ONG Voluntarios por Otro Mundo, Michel Bustillo, saluda a uno de los chavales que acaba de regresar del campo.
    9El responsable de la ONG Voluntarios por Otro Mundo, Michel Bustillo, saluda a uno de los chavales que acaba de regresar del campo.
  • Emeka es un joven nigeriano de 19 años que llegó a España hace dos en patera y que ha encontrado en el campo la oportunidad “de ganar un sueldo que no sea en negro”.
    10Emeka es un joven nigeriano de 19 años que llegó a España hace dos en patera y que ha encontrado en el campo la oportunidad “de ganar un sueldo que no sea en negro”.
  • Unos 50 jóvenes marroquíes y subsaharianos conviven en la casa del Rocío. En pleno Ramadán, solo comen y beben cuando se pone el sol.
    11Unos 50 jóvenes marroquíes y subsaharianos conviven en la casa del Rocío. En pleno Ramadán, solo comen y beben cuando se pone el sol.
  • Los chavales esperan al reparto de lotes de comida que las ONG que les apoyan han llevado hasta El Rocío a través de Bustillo.
    12Los chavales esperan al reparto de lotes de comida que las ONG que les apoyan han llevado hasta El Rocío a través de Bustillo.
  • En la vivienda, una casa típica del Rocío, hay una decena de habitaciones con literas de hasta seis camas. También dispone de tres cocinas y varios cuartos de baño distribuidos entre sus tres alturas.
    13En la vivienda, una casa típica del Rocío, hay una decena de habitaciones con literas de hasta seis camas. También dispone de tres cocinas y varios cuartos de baño distribuidos entre sus tres alturas.