Fútbol en Arabia Saudí
Tiger Woods ha rechazado un soborno de 2.500.000 dólares con los que Arabia Saudí pretendía comprarle para jugar un torneo en el desierto. Le parece que no se debe rendir pleitesía a un país dictatorial, machista, prepotente, violador constante de los derechos humanos y con un líder autor, cuando menos intelectual, del asesinato de un periodista crítico. En el lado opuesto, la Federación Española de Fútbol ha aceptado la limosna y se ha ido con cuatro equipos a disputar una liguilla, a enseñar cómo se ganan partidos de patio de colegio. Nunca me pierdo un partido del Atleti. Pues esta vez he apagado el televisor. Que nadie me venga a decir que es intolerable el espectáculo de padres pegando al árbitro o de hinchadas haciendo el mono en los estadios. Esto es igual de malo, pero, amigo, hay más dinero de por medio y a nadie le amarga un dulce.
Fernando Schwartz, Madrid.


























































