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DEFENSORA DEL LECTOR

Estaciones no tan vacías

Quejas por un artículo que contabilizaba usuarios de menos en las terminales de AVE. La autora alega que Renfe le negó datos

La sección de Economía publicó el domingo pasado un reportaje que abordaba con abundantes datos y un detallado gráfico la supuesta baja utilización de varias de las estaciones construidas para el tren AVE que costaron casi 1.500 millones de euros en su conjunto. La información, destacada en portada, llevaba por título: Una de cada cuatro estaciones de AVE tiene menos de cien pasajeros al día. En el primer párrafo se repetía esta afirmación, pero no se aclaraba hasta casi el final del texto que el cálculo se hacía solo sobre pasajeros de AVE y su versión de bajo coste.

Varios lectores se apresuraron a señalarme que los datos eran incorrectos porque, como explica Pablo Conde Polanco, EL PAÍS no había tenido en cuenta que las estaciones de AVE las usan otros trenes. Este lector había consultado un artículo colgado el 24 de mayo, dos días después de la publicación del reportaje, en la web de Vía Libre, la revista que edita la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, entidad en cuyo patronato figuran tanto Renfe como el Ministerio de Fomento. Según esta información, solo tres estaciones de AVE (actualmente hay 31, pero la investigación se basa en datos de 2014, cuando había 29) tienen menos de 100 pasajeros al día. Vía Libre suma también los viajeros de trenes Avant y Alvia, que usan estas estaciones, lo que representa un tránsito de viajeros mucho mayor del ofrecido por EL PAÍS.

Otra lectora, Ángeles Gómez Gómez, menciona en su correo lo que considera otro error del reportaje: “Contabilizar los pasajeros una sola vez (divide el total) a pesar de que esos pasajeros usan dos estaciones distintas en cada viaje (al subir al tren y al bajar)”. La redactora del equipo de Investigación que firma el texto, Elena G. Sevillano, me ha explicado que lo hizo porque Renfe contabiliza dos veces a cada viajero, en la estación de salida y en la de llegada. La operación es correcta si lo que se pretende calcular es la cifra total de viajeros, pero incorrecta si lo que queremos saber es cuántos viajeros usan una estación, hay que sumar los que suben y los que bajan de un tren.

A la otra objeción, Sevillano responde: “El reportaje se basa en datos oficiales proporcionados por Renfe. La empresa pública se negó a entregarlos en un primer momento, pero finalmente, obligada por el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, nos facilitó estadísticas de pasajeros de AVE por estación. Los datos corresponden únicamente a alta velocidad estricta, es decir, servicios de AVE y AV-City, tal y como explicamos en el texto. En el reportaje también detallamos que hay otro servicio de alta velocidad, de media distancia, llamado Avant, que da servicio a estaciones como Toledo y Segovia, pero que Renfe contabiliza aparte y cuyas estadísticas no facilitó. Nos hubiera gustado contar con estos datos, que lógicamente elevan el número de pasajeros por estación”.

Es lamentable la actitud de Renfe, pero no se pueden pasar por alto datos que existen aunque se nos nieguen

“Los trenes Alvia y Altaria no se consideran alta velocidad aunque puedan circular en tramos de vías de alta velocidad”, añade Sevillano, “como también se explica en el reportaje, por lo que no aparecen en el recuento. Es la ausencia de estos datos la que puede haber confundido a algunos lectores. Si Renfe publicara una estadística detallada, por estación y tipo de tren, lógicamente la hubiéramos incluido para dar una imagen lo más precisa posible del peso que tiene el tren AVE en el sistema ferroviario español. Quizá podamos hacerlo cuando la compañía cambie su política de transparencia”.

Es muy lamentable el secretismo de Renfe, pero si Sevillano disponía únicamente de los datos de pasajeros de AVE y AV-City que transitan por las estaciones de AVE, y sabía, según ella misma precisa, que también usa estas estaciones al menos otro servicio de alta velocidad, del que no tenía datos, tendría que haber dejado claro en el titular —y en el primer párrafo— que no contabilizaba el total de viajeros, sino solo los del AVE y AV-City. Al no hacerlo, confunde a los lectores, porque las cifras que ofrece no recogen el verdadero movimiento de pasajeros de estas estaciones. Sevillano se queja, con razón, de que Renfe le negó datos, pero los periodistas no podemos dar por inexistentes datos que existen, aunque se nos nieguen, y titular una información pasándolos por alto.

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