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Zapatero pide a la UE que "apueste por sí misma" para ser protagonista en el mundo

El presidente español propone un "gran pacto social europeo" entre empresarios y trabajadores y una orden de protección común para las mujeres maltratadas

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha explicado ante el Parlamento Europeo las prioridades de la presidencia española de la UE que comenzó el pasado 1 de enero. Ha abogado por que la Unión "apueste por sí misma", que refuerce y profundice su unidad, tanto económica como política y social para ganar peso en el mundo. Ya en el debate con los grupos, el presidente ha expresado su sorpresa por el hecho de que se haya levantado tanto la voz ante la posibilidad de que la UE sancione a los países que no cumplan los criterios económicos. Dice que la posibilidad de sancionar siempre ha existido y "funciona".

En su discurso (vea el discurso íntegro), Zapatero ha articulado sus prioridades en cuatro ámbitos: economía, nuevas instituciones, relaciones exteriores y ciudadanía europea. En el área económica, a la que ha dedicado el grueso de su intervención, ha hecho propuestas concretas, como un "gran pacto social entre trabajadores y empresarios" a nivel europeo y ha señalado objetivos más difusos, como una "estrategia común para el coche eléctrico", un "mercado común digital" o un mercado común de la energía.

El "gran pacto social entre empresarios y trabajadores" que sirva de "gran palanca para llevar a cabo nuestros objetivos" ha sido uno de los puntos que más ha llamado la atención en la rueda de prensa posterior al pleno. Sin embargo, Zapatero no ha detallado en qué puede concretarse. "El pacto social es el que ha dado fuerza económica a la UE, fundamentalmente desde la II GUerra Mundial", porque ha permitido crecimiento y estándares de protección y cohesión social muy importantes". Ahora, en tiempos de crisis económica y en un mundo globalizado, es necesaria la participación de empresarios y trabajadores.

En lo social, ha propuesto una orden europea de protección para las mujeres maltratadas. Sobre la "crisis más grave en 80 años", Zapatero ha articulado sus medidas en cuatro puntos:

- Energía. Ha apostado por una reducción de la dependencia energética, que ha subido en los últimos 10 años del 44 al 53%, "lo que se traduce en 67.000 millones de euros que la UE transfiere a otros países del mundo cada año, lo mismo que dedican todos los miembros a I+D+i". Ante esta situación, propone un "mercado común de la energía", para el cual es necesaria la "interconexión energética" de las regiones europeas y un "marco regulador común". Avanzar en este camino supondrá reducir la dependencia y el aumento del uso de las energías renovables, a su juicio.

- Tecnologías de la información. También ha apostado por un "mercado común digital", dado que entiende Zapatero que la inversión en tecnologías de la información hace avanzar a los países. Este mercado común digital implica, para el presidente, "levantar barreras, no ponerlas", así como "facilitar el comercio electrónico", lo que redundaría en más competitividad y creación de empleo.

- Economía sostenible. En este ámbito ha destacado como ejemplo la intención de la presidencia española de "poner en marcha con la Comisión Europea un plan de desarrollo del coche eléctrico", plan que impulsaría la lucha contra el cambio climático y contribuiría a reducir la dependencia energética.

- Educación. En el ámbito educativo se ha referido especialmente a la Universidad y la investigación. Propone "culminar" el proceso de Bolonia (homogeneización de los títulos universitarios europeos) para conseguir una "Universidad más europea". Cree Zapatero que Europa debe competir en bloque porque "otros actores tienen el tamaño de China, India o EE UU". Por tanto, si no se da "la mejor formación a los trabajadores Europa no será protagonista del futuro, sino espectadora" de un mundo globalizado.

Zapatero también se ha referido a los cambios políticos que debe afrontar la UE ahora, sobre todo la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, que rediseña las instituciones europeas. Zapatero ha reiterado que la presidencia española será "leal y colaboradora" con las nuevas instituciones: presidente permanente, alta representante para la política Exterior, Comisión y Parlamento.

Ha exigido una "gobernanza seria y exigente" para afrontar esos cambios, defendiendo la posibilidad de aplicar sanciones, pese a que esta opción ha sido atacada por Alemania y Reino Unido. "La UE tiene en su funcionamiento muchas decisiones que suponen sanciones, si no se cumplen las directivas, si no se cumple el PEC. Es normal y funciona". Los objetivos voluntarios "han fracasado". "O lo tomamos en serio, o volveremos en 2020 a decir que no ha funcionado", ha dicho Zapatero, aunque no ha concretado si finalmente la presidencia española propondrá estas sanciones. "La Unión Europea debe avanzar en la unión económica y en la cooperación, empezando por el sentido de la responsabilidad de los Estados, pero también haciendo que las instituciones comunitarias, la Comisión, tengan nuevas facultades de dirección y de consecución de objetivos", ha insistido.

En cuanto a las relaciones exteriores, ha glosado la ambiciosa agenda de la presidencia española, con cumbres en las que se dialogará con "prácticamente todos los continentes", pero siempre en colaboración con el presidente permanente, la alta representante Exterior, la comisión y el Parlamento. También en este ámbito, aboga Zapatero por que "Europa apueste por sí misma", defienda sus intereses y fije objetivos ambiciosos.

Finalmente, ha hablado de los cambios que se avecinan en lo relativo a la ciudadanía europea. Cree que el Tratado de Lisboa hará que los "ciudadanos sientan más cerca a la UE", con instrumentos como la iniciativa popular. También desea un avance en un "derecho de ciudadanía que es la igualdad entre hombres y mujeres". En este sentido, ha priorizado la lucha contra la lacra de la violencia contra las muejres, que considera "inasumible" en una sociedad avanzada como la europea. Como instrumento de esa lucha ha propuesto "la orden europea de protección" para mujeres maltratadas. También ha destacado como "irrenunciable" la "cohesión e inclusión social frente a la pobreza". En este asunto ha propuesto "un gran pacto social entre empresas y trabajadores" para avanzar en esa cohesión.