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Dustin Hoffman y la inseguridad de la vejez

El actor de 71 años teme que a su edad le sea difícil encontrar papeles interesantes en el cine de Hollywood

A los 71 años, Dustin Hoffman afirma que nunca se va a retirar del trabajo en el que ha encontrado su pasión, pero lo hace con una cierta inseguridad. Y es que el veterano actor ve muy difícil seguir encontrando en el cine de Hollywood papeles que se ajusten a su avanzada edad.

Tal como su última película, Last Chance Harvey, una oda a aquellos que encuentran el amor tardíamente en su vida, y se estrenará en los cines estadounidenses el día de Navidad.

Hoffman, que en la cinta interpreta al desafortunado Harvey frente al personaje de Kate, interpretado por Emma Thompson, quisiera seguir haciendo películas para un público de mayor edad, dejando atrás a personajes como Benjamin Braddock en El graduado. Pero, a pesar de su amplia trayectoria y éxito en su carrera -ha ganado dos Óscar y ha sido nominado otras siete veces- ve difícil encontrar este tipo de personajes en el futuro.

"Si pudiera elegir, no cambiaría el sistema de los estudios. Simplemente agregaría dos o quizás tres idiomas a mi repertorio, que sólo consiste en el inglés de la calle", ha dicho en una entrevista reciente que cita la agencia Reuters. "Porque si pudiera hablar francés, español e italiano, estaría trabajando en películas que me interesan más. Fuera de Estados Unidos siguen honrando las historias de amor sobre personas que ya pasaron la edad de las cirugías. En Europa, uno tiene derecho a envejecer".

Hoffman, nacido y criado en Los Ángeles, ha añadido que nunca ha entendido la obsesión con la juventud y lo que llama "la falta de respeto por la edad que existe aquí, que no se encuentra en otros países".

El actor espera emular a las leyendas que trabajaron hasta el final de sus días con buen humor, incluso con problemas de salud. Uno de sus ejemplos favoritos es el fallecido comediante George Burns, que dijo en una ocasión: "El sexo a los 90 años es como intentar jugar al billar con una soga".

Al respecto, Hoffman ha concluido: "Si tu objetivo en la vida no es tomarte la mortalidad con ese humor, realmente no sé cuál puede ser".