A Jennifer Aniston y Mary Kate Olsen parecen disgustarles las fiestas ajenas. A su paso por Bélgica, camino de Colonia, donde vive la familia de Olsen, las actrices obligaron a interrumpir una fiesta de barrio de la ciudad donde se alojaban. El sábado por la noche ambas se encontraban en jardín del hotel Hostellerie des Trôs Marets de Malmedy (Bélgica) cuando, molestas por la música de un fiesta cercana, llamaron a la policía. Los agentes constataron que el ruido llegaba hasta el hotel y decidieron parar la celebración. Parece ser que el jaleo distraía a las actrices en su meditación.REUTERS