Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aguirre sale reforzada

Con una alta participación de más del 80%, el PP amplía su representación al alcanzar el 49,2% y arrebata un escaño al PSOE

Madrid es incuestionablemente de derechas. A pesar de la profunda división interna en la comunidad, el PP consiguió ayer mejorar sus resultados de 2004 y obtuvo un escaño más, a costa del PSOE, que perdió uno con el 99% de los votos escrutados. Izquierda Unida sigue la tendencia descendente de hace cuatro años y pierde también uno de sus dos diputados, mientras que el partido político encabezado por Rosa Díez, UPyD, consigue un representante.

La participación volvió a ser ayer muy alta: el 81,7%. Hace cuatro años, dos días después de que la capital sufriera el mayor atentado terrorista de su historia, con 191 muertos, Madrid acudió masivamente a votar y alcanzó una participación del 80,74%. La izquierda logró entonces unos resultados que hacía 11 años que no registraba: la suma de votos de PSOE e IU (1.769.785) superó los que obtuvo el PP (1.576.636 papeletas). El PP se mantuvo como el partido más votado (45,02% de los votos). Este reparto de papeletas dio 17 diputados al PP, 16 al PSOE (que obtuvo 1.544.676 votos, el 44,11%) y dos a IU (225.109 votos).

Sin embargo, en esta ocasión, con una campaña electoral marcada por el enfrentamiento entre sus dos máximos mandatarios -el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ambos del PP-, el partido en el que militan ha sabido reforzar su representación y alcanzar el 49,2% de los votos. Los socialistas han llegado al 39,5%. La diferencia se amplía considerablemente.

Los madrileños no parecen haber dado importancia a un conflicto a cara de perro entre Gallardón y Aguirre, que tuvo su punto álgido a mediados de enero, cuando la presidenta regional lanzó un órdago al presidente de su partido, Mariano Rajoy. Aguirre le planteó dimitir de su cargo para acompañarle en la candidatura si éste mantenía su intención de llevar a Gallardón. La lista del PP se cerró sin que ninguno de los dos líderes figurara en ella, pero ha puesto de manifiesto la tensión interna entre dos figuras incontestables por sus éxitos electorales en el PP y, sobre todo, que ninguno de ellos confiaba en una victoria de Rajoy, sino que buscaban estar bien situados para la batalla por la sucesión del líder popular.

El peso de la capital, que representa el 52,1% de los votos de toda la comunidad, ha sido decisivo para que la derecha mejorara sus resultados. La exclusión de Gallardón de las listas no ha tenido consecuencias, lo que refuerza el papel de su rival, Esperanza Aguirre. En la capital, el PP ha subido dos puntos, con el 49,43% de los votos, respecto a la convocatoria anterior. La escasa presencia de los líderes socialistas en la ciudad ha provocado que el PSOE baje más de dos puntos respecto a los resultados de hace cuatro años. IU ha seguido la senda descendente y pierde otros dos puntos.

Pero Madrid se verá afectada por los resultados en todo el país, ya que Gallardón se autoimpuso un plazo hasta las elecciones generales para reflexionar sobre su futuro y en los próximos días tendrá que dar a conocer su decisión, en función de lo que haga Mariano Rajoy. Al mismo tiempo, el fortalecimiento del PP en Madrid es fundamental para Aguirre, que también preside el partido en la región, y que se ha volcado en la pasada campaña electoral, con una agenda de mítines y viajes por todo el país similar a la de cualquier otro candidato del PP. Aguirre puede decir que la victoria es suya, pues durante la campaña su rival estaba prácticamente desaparecido.