Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un grupo de estudiantes recibe a Aznar en Oviedo con pancartas alusivas a Guantánamo

El ex presidente advierte del peligro de un "regreso triunfante de los terroristas a sus escaños"

El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, ha sido recibido en Oviedo por un grupo de estudiantes que le han recordado la situación de desamparo en la que se encuentran los presos recluidos en la base estadounidense de Guantánamo (Cuba) y la responsabilidad de su Gobierno en la participación de España en la guerra de Irak.

Vestidos con monos naranjas como los que llevan los reclusos de Gauntánamo y con el rostro cubierto por bolsas negras, en alusión a las denuncias de presuntos maltratos contra los allí encerrados, una docena de estudiantes se han colocado a la entrada del Hotel Reconquista, donde Aznar ha ofrecido una conferencia de la fundación FAES que él mismo preside. Los manifestantes han portado varias pancartas de denuncia. En una de ellas se podía leer: “40 millones de españoles están esperando a que pidas perdón por enviarnos a una guerra ilegal”. En otra se recurría a la ironía: “Aznar, te invitamos a pasar unas vacaciones en el paraíso”, en alusión a la base estadounidense en suelo cubano.

Una "frívola aventura"

Al ser informado de la protesta, el séquito del ex presidente ha optado por entrar al hotel por una entrada alternativa, por lo que Aznar se ha evitado el mal trago de abrirse paso a través de los estudiantes. El discurso de Aznar ha sido seguido por una nutrida representación de cargos del PP en Asturias y simpatizantes del partido. Como viene siendo habitual en las charlas del ex presidente, éste ha arremetido con dureza contra el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, al que ha acusado de emprender “una "frívola aventura de cambiar a la carrera la arquitectura institucional de España", en una subasta insensata para ver que comunidad autónoma es más nación y, por tanto, menos España. Al hilo de sus críticas a las reformas estatutarias, Aznar ha dicho estar convencido de que hay una "mayoría cada vez mayor" de españoles que rechaza también que se negocie políticamente con ETA.

En este sentido, Aznar se ha anticipado a posibles decisiones que aproximen a Batasuna a la legalidad para poder presentarse a las próximas elecciones, y declaró que "la enorme mayoría que echó a los terroristas de sus escaños, con la fuerza democrática de la ley, no quiere verlos regresar, triunfantes, a sus escaños, a sus subvenciones y a sus amenazas".