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La policía francesa descarta la implicación de ETA en el robo de 500 kilos de nitrato de amonio

El fertilizante, que se puede utilizar para fabricar explosivos, fue sustraido en el puerto de Honfleur

La policía francesa ha descartado que la organización terrorista ETA se encuentre detrás del robo de 500 kilogramos de nitrato de amonio, un fertilizante que puede usarse para fabricar explosivos. Los investigadores manejan la hipótesis de que se trate de delincuentes comunes.

El robo se produjo el fin de semana de Pascua en el puerto de Honfleur, al oeste de Francia, pero no se ha dado a conocer hasta ahora por motivos de seguridad. "Es un robo como los que suelen producirse a menudo en los muelles", donde este producto no es objeto de una vigilancia obligatoria si la cantidad almacenada no es enorme, según señalan fuentes de la investigación. Los asaltantes se llevaron uno de los sacos, de 10 toneladas, que arrastraron 50 metros desde el muelle hasta un vehículo.

Tan potente como la dinamita

El producto, que presenta la apariencia de sal, aunque es de color más rosado, es soluble en agua y se utiliza para fines agrícolas. Mezclado con una sustancia como el combustible y con ayuda de un detonador, el nitrato amónico puede convertirse en un poderoso explosivo, con una fuerza similar a la de la nitroglicerina o la dinamita.

En los últimos años, varios robos de explosivos en Francia han sido atribuidos a ETA. El más espectacular sigue siendo el de Plevin (Bretaña, oeste), donde fueron sustraídas 8 toneladas de dinamita en septiembre de 1999. El último robo importante se produjo el 7 marzo de 2001 cuando un comando de ETA se apoderó de 1,6 toneladas de dinamita industrial, 20.000 detonadores y 10 km de cordón detonante en dos almacenes cerca de Grenoble (este de Francia).

El atentado de Oklahoma

Fueron precisamente trescientas toneladas de este fertilizante las que provocaron el 21 de septiembre del 2001 una explosión en una fábrica de productos químicos llamada AZF y con sede en Toulouse (suroeste de Francia). En la catástrofe, cuyo origen sigue siendo un misterio, murieron 29 personas y más de 2.500 resultaron heridas. El nombre de AZF ha reaparecido en las últimas semanas, a través de las amenazas de un grupo que responde a este nombre y que aseguraba que, de no recibir ciertas cantidades de dinero reclamadas al Gobierno francés, colocaría explosivos en las líneas férreas del país.

Una mezcla de este fertilizante con combustible fue usado también en el primer atentado contra el World Trade Center de Nueva York, en febrero de 1993 (seis muertos y 1.000 heridos) y en el de Oklahoma City en 1995 (168 muertos y 500 heridos).