Consejos (y herramientas) para triunfar en redes sociales

Las empresas, sean del tamaño que sean, encuentran en las plataformas sociales un espacio complementario para llegar a los consumidores, relacionarse con ellos y promocionar sus productos y sus servicios para impulsar las ventas. Pero este proceso requiere dedicación, estrategia y medición de resultados

Los 'influencers' ayudan a potenciar las ventas a través de las redes sociales. Para contratarlos se puede contactar con ellos directamente o a través de  agencias de 'marketing'.
Los 'influencers' ayudan a potenciar las ventas a través de las redes sociales. Para contratarlos se puede contactar con ellos directamente o a través de agencias de 'marketing'.iStock

Las redes sociales se han convertido en aliadas para cualquier negocio, incluso para los comercios locales: les permite emitir sus propios mensajes al margen de la publicidad tradicional, relacionarse con los usuarios y conocer sus gustos. Las redes pueden ser una invitación a que los potenciales clientes visiten la página web o a que acudan al local, lo que, a la larga, servirá para impulsar las ventas.

De acuerdo con el estudio Digital 2021 España publicado por Hootsuite y We Are Social, el 80% de los españoles usa las redes, a las que dedica una media de dos horas al día. Esto abre un mundo de posibilidades para que cualquier negocio se lance a conquistar estos espacios y establezca su propio plan teniendo claro en qué redes debe estar y cómo sacar partido de estos canales.

Por dónde empezar en el mundo de las redes sociales

Para tener presencia en las redes sociales se necesita un perfil profesional. Este tipo de cuentas ofrecen las mismas opciones que las particulares, como publicar mensajes, fotografías, vídeos, realizar encuestas o conocer la actividad a través de gráficos, además de otras funcionalidades exclusivas como la gestión y el análisis de los datos de tráfico que generan las publicaciones.

Las redes más populares son Facebook, YouTube —aunque sea una plataforma de vídeos, permite la interacción entre usuarios—, Instagram, TikTok y WhatsApp, según los datos de Statista. Por lo que conviene empezar por una de ellas. De acuerdo con el informe Estudio de redes sociales 2021, publicado por la asociación mundial de comunicación, publicidad y marketing digital IAB Spain, Instagram es el principal canal que utilizan los usuarios para buscar información antes de comprar un producto, seguido de YouTube, Facebook y Twitter.

Miguel Román, especialista en comunicación digital de la consultora RocaSalvatella, cree que, para comenzar, no es necesario estar en todas las redes. “Mi consejo es empezar con una, afianzar la presencia y, posteriormente, trabajar en otras”, explica este experto que liderará el webinar Tendencias en RRSS de este 2022 para tu empresa.

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El empresario tiene que determinar, por tanto, qué red social se ajusta mejor a su negocio. Las opciones visuales de Instagram y TikTok permiten centrarse en la imagen, mientras que en Facebook y Twitter hay mayor versatilidad para combinar textos con imágenes, vídeos y enlaces. Román indica que para apelar al consumidor joven son importantes TikTok e Instagram y que Facebook, en el que el público es de todas las edades, exige mayor cercanía con la actualidad y mayor frecuencia en las publicaciones. En LinkedIn, la red para profesionales, funcionan bien las publicaciones relacionadas con el asesoramiento y la formación.

WhatsApp se está abriendo paso como canal de venta accesible para cualquier pyme, sobre todo porque no requiere ningún tipo de inversión adicional. En Latinoamérica, según explica María Bretón, consultora de marketing digital, muchas tiendas pequeñas lo utilizan para conversar con sus clientes. Así conocen de primera mano sus necesidades, atienden reclamaciones y aumentan la fidelidad con una herramienta más que cotidiana para cualquier usuario. “Los estados de WhatsApp también son muy útiles. Ahí se describe el producto que se quiere promocionar y se apoya con la foto. Los usuarios lo ven enseguida y entran a pedirlo inmediatamente si les interesa”, añade.

Una vez elegida la red: a subir contenidos

La forma habitual de difundir contenidos en redes sociales es a través de un post, que es una publicación que combina textos con imágenes o vídeos a los que se pueden añadir los enlaces para dirigir a los usuarios a la página web o a la tienda en línea. Así funcionan Facebook, LinkedIn y Twitter. Instagram, además, da la opción de crear stories, que son imágenes o vídeos de pocos segundos que se comparten con los seguidores durante 24 horas y que también pueden aparecer simultáneamente en Facebook, pues pertenecen a la misma compañía, Meta. Son útiles para ofrecer información reciente, como ofertas, y redirigir el tráfico hacia la web, ya que permiten introducir enlaces. TikTok dispone de un formato similar.

Cuanto más interés despierten estos contenidos en el público, más posibilidades habrá de que se compartan y lleguen a otros usuarios que no siguen la cuenta del negocio. Es lo que se conoce como crecimiento orgánico. Muchas empresas optan por utilizar sus perfiles para compartir información útil para sus seguidores. Por ejemplo, una pastelería que ofrece consejos sobre repostería o un centro de estética que publica recomendaciones sobre el cuidado de la piel. Asimismo, incluir el ingenio y el humor en las publicaciones puede ayudar a viralizarlas, es decir, a que se propaguen a gran velocidad por la red.

Un empujón a través de la publicidad y de los ‘influencers’

El alcance de las publicaciones puede potenciarse a través de los anuncios. Cada plataforma cuenta con sus propias estrategias, pero lo más habitual es que la red recomiende los posts de la cuenta de la empresa a usuarios que no la siguen y que podrían tener interés en los productos y los servicios que comercializa. Bretón explica que en estas plataformas se cobra por cada clic que dan los usuarios sobre el anuncio. “Facebook e Instagram son los más baratos, por debajo de los 10 céntimos por clic. LinkedIn, el más caro: unos dos euros por clic”, precisa. Habitualmente se suele pagar previamente por una cantidad de clics concreta.

Las redes, además de adaptarse a todos los presupuestos, suelen dar la opción de escoger el público (denominado target) al que se quiere dirigir la acción publicitaria. De este modo, se pueden establecer estrategias por territorios, algo muy valioso para las pymes, cuyo público principal es local.

Los influencers también ayudan a potenciar las ventas a través de las redes sociales. Estos usuarios funcionan como prescriptores pues cuentan en sus perfiles con gran cantidad de seguidores sobre los que ejercen cierta influencia. Para contratarlos se puede contactar con ellos a través de las propias redes o de agencias de marketing de influencers y negociar un acuerdo. Recurrir a un servicio de este tipo también permite segmentar las acciones por zonas concretas. “[Estas empresas] apuestan por personajes de manera geolocalizada por ciudad e, incluso, por barrios. Si la compañía es de Fuenlabrada o de Retiro, cuentan con una lista de microinfluencers [creadores de contenidos con 100.000 seguidores como máximo que dirigen su contenido a temáticas concretas] ligados a estas zonas”, asegura Bretón.

Siguiente paso: escuchar y analizar lo que se dice en redes

Cuidar la imagen en redes sociales es fundamental. Buena parte de la reputación se juega en este terreno. Y esto requiere escuchar activamente qué dicen los usuarios sobre el negocio. Román pone un ejemplo: “Si se viraliza una mala reseña o un comentario negativo, las ventas descienden casi al instante. Saber lo que se dice de la marca permite anticiparse a una crisis y limitar su impacto”.

Esta escucha ofrece, además, ventajas directamente relacionadas con las ventas. Si la empresa detecta una nueva tendencia, por ejemplo, tendrá más opciones de introducir productos y servicios asociados a este contexto antes que sus competidores. “Si se ha descubierto lo que piden los clientes, por qué no facilitarles el acceso a ello”, puntualiza Román. La pregunta entonces es cómo se logra captar lo que se dice en las redes.

La opción más sencilla son las búsquedas manuales mediante las palabras clave que definen al negocio o los hashtags. Así, la empresa descubre de primera mano qué conversaciones mantienen sobre ella, lo que le permitirá ajustar los mensajes que lanza. El principal problema es que requiere mucho tiempo y, seguramente, no se abarque lo suficiente.

Contar con la ayuda de la tecnología (y de un profesional)

Para solventarlo se han creado programas que gestionan esta escucha. Mediante algoritmos e inteligencia artificial barren las redes sociales para detectar menciones y conversaciones relevantes y generar después un informe. Alerti es uno de los más asequibles, según los expertos. Pero hay otros como Digimind, Hootsuite o Brandwatch, que detectan las tendencias sobre las conversaciones de los usuarios con eficacia.

También hay otras más sofisticadas, con un precio mayor, que requieren el manejo de un profesional especializado. Es el caso de Radian6. Este programa agrega datos de diversas fuentes y permite una personalización en profundidad de los informes con un análisis al detalle. Bretón destaca la importancia de estos datos: “Si no se analiza con detenimiento la información, un negocio puede llevar un año en una plataforma y desconocer qué contenidos funcionan, qué se ha vendido bien o en qué día de la semana”, concluye. Actualmente, por unos 500 euros mensuales, señala este experto, se puede contar con un servicio externo que gestione integralmente las redes sociales y que ayude al empresario a sacarles el mayor partido para hacer crecer el negocio.


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