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Ciudades más seguras a 30 km/h

Circular a menos velocidad por las calles de un solo carril por sentido es una medida eficaz para proteger a peatones y ciclistas, ya que se reducen los atropellos y las muertes. La nueva norma empezará a aplicarse en 2021

Calle Gran Vía de Madrid.
Calle Gran Vía de Madrid.

Hay muchos motivos para circular a un máximo de 30 km/h en vías urbanas. Uno de los que más peso tiene es, sin duda, la siniestralidad. El riesgo de fallecer como consecuencia de un atropello a 50 km/h es del 90%. Una cifra terrible que se reduce al 10% si el impacto es a 30 km/h. Este es uno de los argumentos que ha llevado a la Dirección General de Tráfico (DGT) aprobar la nueva limitación de velocidad para los coches en las ciudades, una medida que entrará en vigor en 2021. De esta manera, la DGT da forma al proyecto Ciudades 30, que persigue una meta principal: reducir la siniestralidad en las calles.

Este cambio legal afectará únicamente a las vías de un único carril por sentido de circulación, que son el 80% de las calles de nuestras ciudades. En el resto de vías urbanas (las de doble carril o triple, y las perimetrales) se mantendrá un límite de 50 km/h, a menos que cada ayuntamiento implante otras medidas.

Numerosas localidades, como Madrid, Barcelona, Zaragoza, Málaga y Bilbao, entre otras, al igual que la Federación Española de Municipios y Provincias, llevan años reclamando esta nueva norma. De hecho, 28 de las 51 capitales de provincia ya aplican estos límites de velocidad en todas o en parte de sus calles pequeñas, una tendencia que se ha acelerado durante la pandemia de la covid-19.

Las experiencias ya existentes en las conocidas como zonas 30 demuestran que los accidentes han caído hasta en un 40%

También distintos organismos internacionales recomiendan reducir la velocidad a 30 km/h como una medida de equilibrio entre la seguridad y la movilidad en vías urbanas. Sus efectos son muy positivos, ya que reduce el número de accidentes mortales de los usuarios más vulnerables (los peatones, muchos de ellos niños) y no afecta al flujo del tráfico. Además, mejora la convivencia entre peatones, ciclistas, motociclistas, conductores de automóviles y usuarios de nuevos vehículos de movilidad urbana, como los patinetes eléctricos.

Muertes en las ciudades

El exceso de velocidad es una de las causas que más influyen en las muertes de tráfico. Los atropellos urbanos se producen sobre todo en cruces, intersecciones y semáforos, pero también en lugares no habilitados para la circulación a pie. Los últimos datos revelan que en 2019 fallecieron en las ciudades españolas 519 personas en este tipo de siniestros, un 6% más que en 2018. La mayoría de las víctimas fueron peatones (247), seguidos de motoristas (148) y ciclistas (32).

Desde Tráfico tienen claro que no se puede garantizar la seguridad de todos cuando las velocidades están por encima del nivel seguro de 30 kilómetros por hora. Por eso, la DGT se apoya en la ciencia para justificar su decisión. A esta velocidad, los sistemas de seguridad para peatones que incorporan algunos vehículos son mucho más eficaces.

También se reduce a la mitad la distancia que se necesita para detener el vehículo al pasar de 50km/h a 30km/h, por lo que disminuye la probabilidad de muerte cinco veces. Además, las experiencias ya existentes en las conocidas como zonas 30 demuestran que los accidentes han caído hasta en un 40%.

Otro de los efectos positivos de la nueva medida está relacionado con el medio ambiente, ya que estimula a los vecinos para desplazarse a pie y en bicicleta, lo que redunda en una mejor seguridad y sostenibilidad, pues desciende la contaminación atmosférica y acústica. Una receta infalible para hacer que nuestras ciudades sean más humanas, sanas, activas... y seguras.