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Corazón y alma del pequeño crédito

MicroBank ha consolidado un modelo de negocio que tiene como piedra filosofal la inclusión financiera de los colectivos más vulnerables. Bajo esta denominación se agrupan los servicios de microcréditos de CaixaBank, entidad caracterizada por su compromiso social

Konery, empresa murciana, se dedica a la consultoría y al asesoramiento en eficiencia energética. Recibió apoyo de MicroBank en sus difíciles inicios.
Konery, empresa murciana, se dedica a la consultoría y al asesoramiento en eficiencia energética. Recibió apoyo de MicroBank en sus difíciles inicios.

Corría el año 1904. Alfonso XIII reinaba en España. La sociedad estaba en pleno cambio, el modelo económico tendía al proteccionismo y los conflictos sociales y políticos eran casi una constante. Mientras, en Cataluña, el humanista Francesc Moragas fundaba la primera caja de ahorros catalana, "la Caixa”. Su objetivo, ayudar a las clases trabajadoras dotándolas de capacidad de ahorro y de previsión para su jubilación. El nuevo modelo universalizaría el acceso a las finanzas de aquellos a quienes, hasta el momento, les estaba vetado por sus orígenes humildes. Rebautizada como CaixaBank en 2011, “a lo largo de nuestra historia centenaria, siempre hemos mantenido viva nuestra vocación social, así como nuestro compromiso con las personas y con el desarrollo sostenible. Actuamos de forma diferente porque somos conscientes de esa responsabilidad en la construcción de un mundo socialmente inclusivo para las generaciones actuales y futuras”, explica Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank.

Unos valores que también alcanzan a la España vacía. La apuesta de la entidad por la proximidad y la vinculación con el territorio cobró aún más fuerza en su Plan Estratégico 2019–2021, que recoge el compromiso de “no abandonar ninguna población de España”. De hecho, es el único banco en 228 municipios.

“Defendemos activamente la inclusión financiera con nuestra vocación de llegar a la mayor parte de la población. Cumplimos una función social clave" Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank 

Las 1.100 oficinas rurales distribuidas por toda la geografía española que la entidad ha decidido mantener, proporcionan servicio a innumerables negocios de empresarios autónomos, con lo que ello supone para el desarrollo económico y la cohesión social. Gortázar señala que “a través de nuestra red de oficinas y cajeros, cumplimos con una función social clave. Por eso defendemos activamente la inclusión financiera, con nuestra vocación de llegar a la mayor parte de la población española”. Alcance que toma forma de sucursal en el 100% de los municipios de más de 10.000 habitantes y en el 94% de los que superan los 5.000.

Pueblos y ciudades a las que, además, se ha llevado el Plan de Cultura Financiera de CaixaBank. Esta iniciativa contribuye a que colectivos como el de las personas mayores, personas con discapacidad, adolescentes y niños de colegios e institutos conozcan y entiendan el funcionamiento de las finanzas para, así, tomar decisiones conscientes que acaben mejorando la rentabilidad de sus ahorros e inversiones.

Crédito para quienes no tienen acceso a él

El ejemplo más palpable de la labor de inclusión financiera es MicroBank. Desde su fundación en 2007, esta entidad, creada y participada al 100% por CaixaBank, ha permitido que, a través de microcréditos sin garantía real de hasta 25.000 euros, cientos de miles de familias y emprendedores con dificultades de acceso a financiación, hayan podido cumplir sus sueños.

Para Auria, el apoyo de MicroBank fue un soplo de aire fresco que abrió la puerta laboral a 30 personas.
Para Auria, el apoyo de MicroBank fue un soplo de aire fresco que abrió la puerta laboral a 30 personas.

Ginés Ángel García es uno de ellos. En 2013 fundó Konery, una empresa murciana de consultoría, gestión y asesoramiento en eficiencia energética e instalación de equipos de autoconsumo. “Sin la ayuda de MicroBank no hubiera sido posible”, constata. “Al año de empezar nos encontramos con un volumen mayor de proyectos que superaba nuestras previsiones. Necesitábamos invertir en recursos materiales”. Solicitaron entonces 15.000 euros, que “nos dieron oxígeno para aguantar varios meses”. A día de hoy su crecimiento ha sido exponencial, pasando de facturar 100.000 euros el primer año a los cinco millones con los que esperan cerrar este ejercicio.

Además de impulsar la creación de empleo, fomentar las actividades productivas o favorecer el desarrollo de las personas y familias en riesgo de exclusión financiera, otro de los objetivos del Plan Estratégico de MicroBank, presidido actualmente por Juan Carlos Gallego, es contribuir al desarrollo de proyectos con impacto social positivo. Un ejemplo es la llamada línea de financiación EaSI, concebida pensando en las necesidades específicas de las empresas que forman parte de la economía social.

Para optar a los préstamos EaSI Empresa Social, las empresas deben tener un objetivo social explícito, una actividad económica recurrente que no supere los 30 millones de euros en facturación anual y un modelo de gobierno inclusivo y responsable. El importe máximo de estas operaciones puede llegar hasta los 500.000 euros, con un plazo máximo de devolución de 10 años.

Desde el inicio de sus operaciones, MicroBank ha otorgado más de 900.000 microcréditos. 

Una de estas empresas sociales es Auria, un grupo de entidades barcelonesas dedicadas a la creación de empleo y prestación de servicios para las personas con discapacidad intelectual y colectivos de personas en situación de vulnerabilidad, que en 2018 consiguió la inserción de 229 personas en el mercado laboral. Para su director, Miquel Canet, MicroBank “permite el acceso financiero a entidades de la economía social que no disponen de la misma capacidad financiera que grandes corporaciones”.

Según Gonzalo Gortázar, “la labor de MicroBank refuerza nuestra condición de referentes en banca socialmente responsable, provocando un impacto directo en el desarrollo económico y social de nuestros clientes. Desde el inicio de su actividad, MicroBank ha concedido más de 900.000 microcréditos por un volumen total superior a 5.000 millones de euros”. Solo en 2018, la entidad, único banco de microfinanciación en España, concedió financiación por un volumen de 1.558 millones de euros en 116.800 microcréditos. MicroBank cuenta con el apoyo de la Comisión Europea y el Fondo Europeo de Inversiones.

Un abrigo para el progreso social

Gracias a su capilaridad territorial y a la estrecha relación de sus empleados con su entorno, CaixaBank ayuda a la Obra Social "la Caixa" a detectar las necesidades locales más urgentes y a canalizar una parte de su inversión social. El año pasado, las oficinas de la entidad distribuyeron un total de 43,6 millones de euros entre más de 9.400 pequeñas entidades sociales locales que sirven de abrigo al progreso social en ámbitos como la lucha contra la pobreza, el impulso de la cultura o la educación.

La acción social de CaixaBank no solo se da de puertas para afuera. "Buen ejemplo de ello es la participación de 15.000 empleados (el 50% de la plantilla) en tareas de voluntariado", resalta el consejero delegado. La entidad, por ejemplo, celebra dos veces al año, a finales de marzo y de octubre, la llamada Semana Social, jornadas en las que abren sus puertas las entidades sociales con las que colabora habitualmente CaixaBank. Los empleados y clientes de la entidad financiera pueden así conocer de cerca sus actividades y participar como voluntarios. Es una forma de estrechar los vínculos y de entender más a fondo sus objetivos y su trabajo cotidiano. En muchas ocasiones, el voluntariado se hace constante, lo que permite a las ONG disponer de nuevos efectivos humanos para sus proyectos.

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