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COMERCIO ESPAÑA

El comercio electrónico es el único que crece en España, según un estudio IESE

Un empleado de la compañía estadounidense de comercio electrónico Amazon trabaja en el centro de logística de la compañía en Alemania. EFEArchivo Ampliar foto
Un empleado de la compañía estadounidense de comercio electrónico Amazon trabaja en el centro de logística de la compañía en Alemania. EFE/Archivo EFE

Un estudio del profesor del Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE) José Luis Nueno destaca que el comercio electrónico es el único que crece en España y que se consolida como alternativa al tradicional, que obliga al usuario a ir a una tienda o al centro comercial.

El estudio "El declive de las calles comerciales y el nacimiento de un nuevo modelo multicanal" sostiene que las tiendas "de ladrillo y cemento" son el formato "más vulnerable" y que el comercio electrónico, en sus diferentes formatos, tiene un gran potencial por los descuentos y las facilidades de compra que ofrece.

Para apoyar su tesis, el profesor recuerda los datos del informe sobre el comercio electrónico en España del primer semestre de 2012, según el cual fue el único canal de venta que creció, un 16,3 %, con unas ventas que alcanzaron los 5.093 millones de euros.

"Poco a poco, los consumidores se alejan de las tiendas o de los centros comerciales, donde se socializaban al mismo tiempo que compraban. Para estas actividades los consumidores ahora prefieren Twitter o Facebook", asegura el profesor.

Según el informe, las redes sociales no son solo ya plataformas para darse a conocer, sino que el año pasado canalizaron ventas por valor de 9,2 billones de dólares en todo el mundo, y este año se espera que crezcan hasta los 14,25 billones de dólares.

Para 2016, Nueno destaca que el comercio electrónico podría aumentar un 50 % su penetración sobre las ventas detallistas en todo el mundo y, según las previsiones de Morgan Stanleyo, pasaría en todo el mundo de una cuota del 6,5 % en 2011 al 9,6 % en 2016.

"El futuro pasa por una estrategia multicanal" que incluya la tienda física, en Internet y las ventas mediante móviles inteligentes y redes sociales, argumenta Nueno, que destaca que hay 35 millones de "smartphones" que incorporan sistemas de pago y se espera que haya 1.200 millones en 2015.

Además del auge del comercio electrónico, más flexible en costes y horarios, el informe constata que cada vez es mayor la diferencia en precios entre las zonas comerciales exclusivas de Madrid y Barcelona y otras de carácter secundario de esas mismas ciudades.

"Mientras los ejes 'prime' disfrutan de una gran afluencia, tanto de turistas como de residentes locales, en los ejes secundarios esta afluencia se ha visto mermada de forma significativa", asegura el estudio.

"Si en 2003 el precio medio de un local en un eje 'prime' de Madrid era el doble que el de un eje comercial secundario, en estos momentos el precio es 3,6 veces superior, y en algunos ejes de la capital se llega a quintuplicar el precio (en Preciados, por ejemplo)", dice el informe.

En general, las rentas de los locales de las zonas comerciales exclusivas de Madrid son más caras que las de Barcelona (con excepción del Portal de l'Angel, que es la calle más cara de España, según datos de la consultora Cushman and Wakefield).

Sin embargo, las zonas 'prime' de Barcelona disponen de locales más amplios para las tiendas insignia.

En términos globales, la crisis hace que en toda España las ventas minoristas caigan; ceden tanto los comercios de toda la vida como las pequeñas cadenas y las grandes superficies, y el formato menos perjudicado es el de las grandes cadenas.

En cuanto al futuro de los centros comerciales, el informe sostiene que sus ciclos de vida se han acortado sensiblemente (de unos veinte años a apenas ocho o diez), y que en el futuro no solo servirá estar bien ubicado o tener un 'mix' comercial de calidad, sino que "se deberá proporcionar una experiencia de compra y ocio distinta".

Entre las opciones de futuro, destacan las tiendas exhibición, que permiten no solo vender, sino experimentar con la marca y ver sus últimos lanzamientos; o las que permiten recoger sin necesidad de colas una compra hecha en Internet.