La UE y el PE acuerdan una nueva ley para proteger a los trabajadores de las radiaciones

Los países de la Unión Europea (UE) y el Parlamento Europeo (PE) acordaron hoy la nueva normativa sobre protección de los trabajadores expuestos a las radiaciones electromagnéticas, una medida que afectará principalmente al sector sanitario.
Los Estados miembros y la Eurocámara alcanzaron hoy un acuerdo sobre esta directiva comunitaria que ya fue respaldada por los ministros de Empleo y Asuntos Sociales el pasado octubre, según informó el Consejo de la UE en un comunicado.
Las nuevas normas sustituirán a la directiva de 2004, que nunca llegó a entrar en vigor debido a problemas para aplicarla, principalmente en el sector sanitario.
El texto acordado marca unos mínimos para establecer controles de las radiaciones y limitar el tiempo de exposición de los trabajadores, y ofrece a los Estados miembros la libertad de mantener estas prescripciones mínimas o aplicarlas de forma más estricta.
Uno de los principales objetivos es reforzar la protección laboral de médicos y enfermeras que aplican escáneres por resonancias electromagnéticas (IRM) y de los técnicos que trabajan con radares o especialistas que reparan este tipo de aparatos, entre otros profesionales.
El sector médico europeo se opuso al reglamento anterior al considerar que los límites de exposición aplicados al trabajo con dispositivos de imagen electromagnética eran demasiado estrictos.
El texto resuelve este problema permitiendo a los países que autoricen el sobrepaso temporal de los límites de exposición en determinados sectores o actividades profesionales, siempre que se trate de casos debidamente justificados.
La normativa no cubrirá los efectos que pueda tener a largo plazo la exposición de los trabajadores a este tipo de radiaciones, ya que actualmente "no existen pruebas científicas concluyentes de una relación causal", según informó el Consejo.
No obstante, el Ejecutivo comunitario se compromete a analizar los nuevos estudios científicos al respecto y plantear revisiones de la normativa en caso necesario.
Para aumentar la transparencia sobre la situación de los trabajadores, la normativa contempla la posibilidad de solicitar el acceso público a las evaluaciones sobre el riesgo sanitario para los trabajadores.
La directiva aún debe ser votada en sesión plenaria en el Parlamento Europeo y recibir la aprobación formal de los Veintisiete, por lo que se prevé su adopción definitiva para el próximo verano.
Los Estados miembros tendrán un plazo de tres años para aplicar la nueva directiva una vez sea formalmente aprobada.


























































