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JAPÓN CHINA

Patrulleras chinas entran en las islas disputadas con Japón por sexto día consecutivo

Un barco de la guardia costera japonesa (i) usa un cañón de agua contra un bote pesquero taiwanés (d) el pasado 25 de septiembre, en aguas territoriales de las islas SenkakuDiaoyu, objeto de una disputa territorial entre Japón y China. EFEArchivo Ampliar foto
Un barco de la guardia costera japonesa (i) usa un cañón de agua contra un bote pesquero taiwanés (d) el pasado 25 de septiembre, en aguas territoriales de las islas Senkaku/Diaoyu, objeto de una disputa territorial entre Japón y China. EFE/Archivo EFE

Durante la mañana de hoy los guardacostas japoneses avistaron a las tres embarcaciones chinas en aguas cercanas a las islas Kuba y Uotusri, dos de las cinco que forman el pequeño archipiélago, epicentro del conflicto que mantienen ambas potencias, informó la agencia Kyodo.

Además, horas antes, otras patrulleras chinas entraron y abandonaron la zona, mientras que se desconoce el paradero de los cuatro barcos chinos que merodearon las aguas ayer.

Desde el pasado lunes, China mantiene posicionadas varias patrulleras en la zona contigua a las Senkaku/Diaoyu, que se van relevando y, en ocasiones, entran en aguas territoriales de las islas que Japón vigila con barcos de su Guardia Costera.

La entrada de las embarcaciones en lo que Japón considera su territorio ha motivado la queja de Tokio que, en palabras de su canciller, Koichiro Gemba, ha avisado de que su país "no puede ceder" a pesar de la tensión y de la importancia de las relaciones bilaterales con China, principal destino de sus exportaciones.

El conflictivo archipiélago, deshabitado y con una superficie de poco más de 7 kilómetros cuadrados, es un foco histórico de tensión entre ambos países reavivado después de que Japón anunciara en septiembre la compra de tres de sus islas a un propietario privado por una suma cercana a los 20 millones de euros.

La decisión de Japón provocó algunas violentas manifestaciones antijaponesas en diversas ciudades chinas en las que se quemaron banderas niponas y se vieron afectados intereses comerciales e industriales japoneses en ese país.

En ese sentido, diversas empresas japonesas, entre ellas gigantes como Toyota Motor, tuvieron que cerrar temporalmente sus fábricas y establecimientos ante las protestas, mientras que ahora temen que las ventas de sus productos en China se desplomen y el conflicto diplomático afecte a sus resultados.