Las cajas rurales de Burgos, Segovia y Fuentepelayo inician su integración
Las cajas rurales de Burgos, Segovia y Fuentepelayo (Caja Cega), una localidad segoviana de tradición agrícola y ganadera, a 38 kilómetros de la capital, han iniciado el camino de la integración, que podría ser el origen de un proceso de más calado que afecte a otras entidades similares -cooperativas de crédito-, tanto de Castilla y León, como del resto de España.
Esta integración, que fue anunciada por los directivos de las tres cajas previa autorización del Banco de España, tendrá su sede operativa en Burgos y la social en Segovia, manteniendo el conjunto de los 270 empleados y la red de 105 sucursales. Para mayo de 2012, cuando termine el proceso, prevén fortalecer su presencia en otras capitales de la Comunidad autónoma, como Valladolid, así como en Cantabria y en La Rioja.
Con un total de 28.000 socios, en su conjunto, las tres cajas rurales cuentan con un volumen de negocio de 2.291,8 millones de euros y un total activo de 1.389,4 millones. Según los datos ofrecidos por las cajas afectadas, la nueva entidad tendrá una ratio de liquidez conjunta del 111%, un índice de morosidad del 2,78% y un coeficiente de solvencia del 11,71%, cuando las exigencias del Banco de España para las cooperativas son del 8%.
El protocolo de integración efectiva de todos los activos y pasivos de la nueva entidad, que es voluntario y no forzado por el Banco de España, según los responsables de las cajas rurales, fue aprobado por los consejos rectores, el pasado 29 de septiembre, aunque ahora tiene que ser ratificado por las asambleas generales.


























































