Gervais saca partido a su irreverencia

El cómico advierte de que no renunciará a su desenfadado estilo en los Globos

Lo último que la industria del cine hubiera esperado es que los organizadores de los Globos de Oro fueran reincidentes. Sin embargo, el pasado noviembre se supo que el cómico Ricky Gervais, el hombre que consiguió sacarle los colores a Hollywood durante la pasada ceremonia y contra el que clamaron desde sus ofendidas víctimas (Bruce Willis o Robert Downey Jr) hasta la propia organización de los premios, la Hollywood Foreign Press Association, le daría otra oportunidad al británico. Pero así ha sido y el propio Gervais se frota las manos ante la perspectiva que se abre ante él: el domingo se entregan en Los Ángeles los Globos de Oro y el actor advierte de que no piensa autocensurarse. "Nadie sabe lo que voy a decir hasta que lo diga. Esa fue mi única condición para presentar la ceremonia otra vez", dijo el martes vía Twitter. "Continúo escribiendo chistes nuevos mientras escojo a mis víctimas, es decir mis objetivos, es decir presentadores a los que presentar".

En vísperas de la gala, el artista amenaza: "nadie sabe lo que diré"

Durante una entrevista concedida recientemente, Gervais, conocido mundialmente gracias a la serie The Office, dejó claro que para él presentar por tercera vez la ceremonia era ante todo un reto personal: conseguir que los presentes, que beben, comen y hablan entre ellos, le presten atención. "Pero, sinceramente, no sé qué es lo que hice mal el pasado año. ¿Qué dije exactamente que no fuera cierto? Hice una broma sugiriendo que a Charlie Sheen le gustaría salir de marcha y que Robert Downey Jr ha pasado algún tiempo en varias clínicas. Y es verdad. No le estoy juzgando. Es un chiste", declaró Gervais a la cadena NBC. "Me fascinan los temas tabú y me gusta llevar a la audiencia a lugares en los que no han estado antes. Si no, ¿cuál es el objetivo? Hay suficiente cantidad de comedia anodina ahí fuera. Y me gusta esa sensación de que no hay daño unido al tabú".

Durante otra entrevista que publicará el domingo el diario The New York Times en su dominical y que ya puede verse online, Gervais confiesa que una de las razones por las que decidió aceptar la invitación de volver a presentar los premios es la satisfacción de poder rebatir a todos aquellos que anunciaron que tras su espectáculo del año pasado jamás podría volver a presentar un evento. "Una parte de mí esperaba la llamada para poder decir: 'Sí, acepto'. Y después decir: '¿Lo veis?". No obstante, también reconoce que si le han llamado de nuevo es porque, desde que tomó las riendas de la ceremonia hace dos años, la audiencia de los Globos ha subido mucho y eso, teniendo en cuenta el desolador paisaje económico de los medios de comunicación, significa publicidad, o sea, ingresos para la NBC. Si las irreverencias de Gervais dan dinero, bienvenidas sean.

El actor británico Ricky Gervais, en Nueva York el pasado septiembre.
El actor británico Ricky Gervais, en Nueva York el pasado septiembre.EDUARDO MUÑOZ (REUTERS)

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