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Ciscar aplaza el modelo de enseñanza trilingüe de Camps

El consejero negocia con Escola Valenciana un proyecto plurilingüe de consenso

Todo decreto es revisable. Y el proyecto redactado y presentado por el anterior gobierno de Francisco Camps -en mayo, cuando aún estaba en funciones- ha ido a parar al congelador para enfriarlo un poco. El rechazo unánime de la escuela pública, sindicatos y partidos políticos a la supresión del modelo vigente de líneas en valenciano y en castellano, en favor de un falso trilingüismo, ha forzado un giro en el nuevo Gobierno de Alberto Fabra. El consejero de Educación, José Ciscar, anunció ayer, durante su encuentro con la entidad cultural Escola Valenciana -que representa a los 230.000 alumnos que estudian en valenciano-, que "todos los puntos del decreto son revisables".

Ciscar, fiel al discurso negociador con el que tomó el relevo de su predecesor Alejandro Font de Mora, abre ahora un proceso de negociación de "40 días" para presentar alegaciones y propuestas. "Estoy a disposición de todos los que tienen que ver con la educación", ha afirmado Ciscar durante la reunión en su despacho. La cita ya supone en sí misma un hito en favor del consenso; puesto que representa "la primera en 16 años de un responsable de educación" con la entidad cultural, que en febrero presentó un modelo científico de trilingüismo elaborado por expertos universitarios, consensuado con padres y sindicatos y basado en la enseñanza bilingüe a partir del valenciano.

Ciscar es partidario de "buscar la participación de la comunidad educativa en la redacción y la elaboración del nuevo modelo plurilingüe". Y no es la primera vez. Lo hizo la semana pasada, al publicar una orden que deroga la privatización de los comedores escolares firmada por Font de Mora.

Con todo, la primera señal de que la nueva Administración autonómica del PP pretende dar un "giro" tanto en la forma como en el fondo a las políticas aplicadas por Camps -que dimitió el 20 de agosto acosado por su implicación en el caso Gürtel- la envió el propio presidente Fabra la semana pasada cuando se reunió, también por primera vez, con todos los portavoces parlamentarios de la oposición. Fabra adelantó que era partidario de congelar el proyecto del plurilingüismo de Camps, en favor de un "modelo consensuado".El proyecto de la anterior Administración de Francisco Camps de "eliminar los programas lingüísticos existentes" y reducirlo al "modelo único" aplicado en Galicia por su homólogo del PP, Alberto Núñez Feijoo, ha caído en saco roto. A partir de ahora, el nuevo consejero de Educación, José Ciscar, se da un plazo de mes y medio para negociar las aportaciones de todos los agentes educativos.

"La entrevista ha supuesto la primera ocasión del consejero para confirmar oficialmente que todos los puntos [del [borrador] del decreto son modificables", anunció al término de la reunión Escola Valenciana. Vicent Moreno, el presidente de la entidad cultural -que en julio promovió un manifiesto que la oposición leyó en la constitución de las Cortes y de los Ayuntamientos- valoró ayer la "invitación al diálogo" del nuevo titular de Educación como de "paso adelante" importante.

Moreno subrayó que, con este "reconocimiento abierto de que modificará el decreto", la consejería se sitúa en la línea correcta. Es decir, en la posición de que "el valenciano no tiene color político", pese a que "puede haber y habrá divergencias".

En la entrevista -que tuvo lugar en la sede de la Consejería de Educación dentro de la ronda de conversaciones que Ciscar mantiene con todos los agentes educativos desde que tomó posesión en julio- el responsable técnico de Escola Valenciana, Jaume Fullana, presentó un informe con los puntos convergentes y divergentes de decreto.

"Convergemos en los objetivos", dijo al término Fullana. "Pero podemos y debemos mejorar la competencia lingüística en, al menos, tres lenguas de nuestro alumnado (en referencia a la introducción del inglés). Pero no eliminando los programas que precisamente mejor resultado han dado, los programas de enseñanza en valenciano".

Escola Valenciana dejó claro que parte de una base. "Que el nuevo modelo lingüístico refleje que la enseñanza en valenciano marca el camino hacia el plurilingüismo". Esto es, a partir de la enseñanza vehicular en valenciano a los 5 años en Infantil, el alumno va adquiriendo competencias en castellano en Primaria y a la vez en inglés, que es el gran hándicap de la educación española. El segundo requisito es una "política de evaluación" de los programas, frente a la improvisación que marcó las dos legislaturas pasadas.

Las primeras reacciones de los partidos han sido positivas. La coordinadora de Esquerra Unida, Marga Sanz, afirmó: "Nos alegra que el presidente Fabra haya escuchado las movilizaciones de la comunidad educativa y atienda la petición que EU le formuló el jueves, cuando pedimos una rectificación y que no desmonte las líneas en valenciano".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de septiembre de 2011