Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

De cárcel a colegio del XXI

La antigua penitenciaría de Valencia construida sobre una acequia junto al río Turia se transforma en un moderno espacio educativo

El solar del colegio público 9 d'Octubre se sitúa en un espacio singular, cercano al cauce del río Turia, en Valencia. La antigua acequia de Rovella discurría debajo de lo que ahora es el comedor escolar del centro educativo reformado en 2007 por los arquitectos Javier Soriano y Gonzalo Almazán. Un colegio instalado en el interior de las instalaciones que albergaron la antigua penitenciaría de mujeres en dos periodos: uno a finales del siglo XVIII y desde principios del siglo pasado hasta 1991.

Para ello ha hecho falta una obra titánica, que obligó a retirar los muros de carga, reforzar los apoyos y cimientos, canalizar las aguas de la acequia y recurrir a fuertes dosis de ingeniería y creatividad necesarias para transformar las dependencias de la antigua cárcel en un centro de usos educativos moderno y eficiente.

El libro 'Un lugar en el tiempo' cuenta la historia de los dos usos

Ni rastro del despacho del alcaide, las celdas o los locutorios

El edificio de bella factura de ladrillo firmado en 1925 por el arquitecto Vicente -que fue incluido en el catálogo de bienes protegidos- constaba de semisótano, planta baja y principal hasta que una transformación profunda lo ha modificado sin alterar un ápice su estructura original. Aunque nada queda ya del despacho del alcaide, los locutorios de visitas ni las celdas con barrotes.

Grandes cristaleras, paredes paneladas de color y los jardines en los patios imprimen una luminosidad que ha transformado por completo el espacio carcelario en un centro con equipamiento deportivo, que nada tiene que ver con las infraestructuras del viejo colegio donde estudiaron entre 1987 y el 2000 Víctor Lorente y Rosa Sánchez. Dos de los exalumnos que han colaborado en la "inusual" publicación de la historia de un colegio recogida bajo el lema Un lugar en el tiempo. Y, en definitiva, "el libro de nuestro cole", como lo definió la directora Rosalía Moreno, rodeada de compañeros de profesión, alumnos y con la presencia del consejero de Educación, Alejandro Font de Mora.

Para Víctor, el CP 9 d'Octubre es el "lugar entrañable, donde los mejores recuerdos no son de las clases de matemáticas, sino de las personas infinitamente pacientes que fueron la base para continuar los estudios universitarios".

"Casi 13 años después de finalizar lo que entonces era 8º de EGB", relató Rosa, "todavía recuerdo la inseguridad de mi primer día en el colegio y la nostalgia del último". Para esta ex alumna, el 9 d'Octubre es el espacio en el que -además de aprender y forjarse un carácter-, un profesor le "presentó" un día al escritor Gabriel García Márquez.

Pero un centro educativo es algo más que el "colegio provisional", donde ambos estudiaron durante años, y más que el actual reformado. "Lo más importante es querer aprender y, mucho más, que te quieran enseñar". Y ayer un plantel profesores, alumnos y exalumnos, lo demostraron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de mayo de 2011