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Denuncia ante el fiscal por una muerte en urgencias

Murió en el pasillo de urgencias del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) y atada a la camilla. El fallecimiento de una señora en estas circunstancias el pasado sábado llevaron ayer a un vecino de Lavacolla que presenció el suceso a denunciarlo ante la Fiscalía de Santiago.

Este hombre relata en su escrito que, después de que una enfermera atase a la mujer en la camilla, nadie volvió a hacerle caso. "Durante la espera mis hijos, que me acompañaban, observaron que en la camilla que nos antecedía, estaba acostada una anciana atada e inmóvil, sin ninguna persona que la acompañara. Nuestra observación se prolongó y se fijó en la extrema inmovilidad que reflejaba su cuerpo, rígido y con una acentuada lividez; mientras, el personal del servicio circulaba o en su mayoría formaba grupos de conversación en los cubículos", relata. Él mismo se acercó y comprobó que no respiraba. Cuando avisó al personal del hospital de que la mujer estaba muerta le dijeron, según su testimonio, que no había sido atendida porque no llevaba acompañante. Decidió denunciar la situación para que se compruebe si hubo negligencia

Una portavoz del CHUS explica que no hubo mala praxis ni negligencia. "La paciente fue vista por el médico de servicio, que detectó que tenía una infección respiratoria y que estaba demenciada, pero no tenía dolor. Pasó a urgencias sin signo de alarma inminente. Por seguridad le aplicó el protocolo de inmovilización y contención de pacientes. Estaba muy agitada. Más tarde murió por una parada no esperada, pero estuvo en todo momento controlada", detalla esta portavoz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de marzo de 2011