Reportaje:

La Marina se destapa en Ferrol

Defensa abre sus archivos para mostrar la evolución de la Armada desde el siglo XIX

La Marina ha echado la vista unos siglos atrás y ha rebuscado en sus archivos fotográficos para hacer historia. Por el camino se toparon un retrato infantil del rey Alfonso XIII con el uniforme de aspirante a marinero a finales del siglo XIX o una instantánea del inventor Juan de la Cierva despegando al mando de su autogiro C-30 desde la cubierta del Dédalo, el primer portaaviones español tomada en Valencia en 1934.

Hombres y barcos. Fotografía de la Marina española en el Museo Naval es el título de la exposición fotográfica que el Ministerio de Defensa inauguró esta semana en las salas abovedadas de Herrerías, un emblemático edificio militar del siglo XVIII reconvertido en centro cultural dentro de los muros del arsenal ferrolano. La muestra la compone una cuidada selección de 65 fotografías antiguas fechadas entre 1850 y 1935. Las imágenes son copias actuales a partir de los positivos originales de la época, que integran el valioso archivo que atesora el Museo Naval de Madrid.

Las fotos muestran cómo 1.400 personas construyeron el dique de la Campana
Marineros de grandes bigotes se sientan a horcajadas sobre los cañones

La Dirección General de Relaciones Institucionales de Defensa trasladó temporalmente parte de este archivo militar para exhibirlo en Ferrol, una de las plazas fuertes en la historia de la Armada, donde se tomaron 18 de las 65 imágenes expuestas, "seleccionadas por su interés documental y artístico".

Las primeras láminas datan de mediados del siglo XIX y ofrecen una vista general e irrepetible del Arsenal ferrolano y del dique de la Campana de 1879, una de las obras de ingeniería hidráulica más importantes de la época, donde se acuñaron centenares de barcos ilustres. Para construirlo, el ingeniero Andrés Comerma hizo que 1.200 obreros removieran 245.000 metros cúbicos de tierra y piedras, transportadas por 200 mujeres en doce millones de cestos durante cinco años.

En las fotos, se ven marineros de otro siglo con grandes bigotes y su peculiar camiseta a rayas sentados a horcajadas sobre cañones, obreros encaramados a las escalas de los diques ferrolanos o sosteniendo sus herramientas manuales en taller de remachados, ataviados con chaleco y gorra, y muy a menudo, con un cigarrillo colgando de los labios. Era habitual que los guardiamarinas y aspirantes a marineros se retratasen de forma solemne con su uniforme de gala, adornado con pajarita y galones en las mangas. Estas fotos era utilizadas por la institución militar para "difundir y dar testimonio de su realidad a la sociedad", explica el equipo técnico de la muestra. La familia real no escapaba a esta tradición y un escuálido Alfonso XIII se retrataba con 13 años y su uniforme de aspirante a marinero en 1899.

El ojo indiscreto de la Marina también captó en 1872 al gran duque Alejandro de Rusia a bordo de la fragata Gerona justo antes de una fiesta en puerto cubano. La cubierta del buque se cubrió con una lona decorada de la que colgaban media docena de lámparas que le daban al barco un aire de salón imperial.

Otra de las curiosidades de la exposición es el fotomontaje que un grupo de oficiales y alumnos del buque-escuela Nautilus realizó en las cataratas del Niágara durante su visita a Estados Unidos en 1895. "Nunca estuvieron allí. Fue el primer photoshop de la historia", ríe José Castro Luaces, gerente de Exponav, la fundación pública que desde 2004 tutela Herrerías, sede del primer museo dedicado a la construcción naval de España.

Hay antiguos retratos del siglo XIX tomados en vapores, corbetas, torpederos, fragatas y acorazados españoles atracados en los puertos de La Habana, Saigón, Montevideo o Río de Janeiro durante la época colonial, y otras imágenes más recientes, previas a la Guerra Civil, tomadas en Barcelona, Cartagena, Valencia o Ibiza. También se puede ver la botadura del prototipo de submarino ideado por Isaac Peral en La Carraca (Cádiz), en 1888, o del crucero Almirante Cervera, un buque de 127 metros de eslora (largo) botado en Ferrol en 1927, y que supuso un hito para la construcción naval en la ría ferrolana.

En 2007, Defensa se decidió a mostrar parte de su patrimonio histórico de fotografía militar en una publicación con más de 200 imágenes, 65 de las cuales pueden verse en la ciudad naval. El ministerio destaca que la exposición ferrolana refleja "la evolución técnica y formal de la Armada desde la Revolución Industrial hasta la Marina plenamente tecnificada de los años de la República". Una de las series que mejor reflejan esta transformación es un conjunto de cinco imágenes tomadas por el francés J. David entre 1881 y 1882 que recoge el día a día de la Escuela Naval de Ferrol y las lecciones a bordo de la fragata Asturias, que hacía las veces de colegio a flote. La retrospectiva histórica de la Marina podrá visitarse en Ferrol hasta el próximo 23 de marzo.

Un visitante contempla las fotografías expuestas en el Museo Naval ferrolano.
Un visitante contempla las fotografías expuestas en el Museo Naval ferrolano.GABRIEL TIZÓN

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