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Reportaje:

Tondo predica con el ejemplo

Una denuncia del ciclista del Movistar, clave para desarticular una trama de dopaje en Cataluña

De los tiempos de la omertà se pasó a la colaboración en la investigación de casos de dopaje por parte de ciclistas sancionados por dopaje que querían acortar su suspensión y de este escalón, o en paralelo, se pasó a la exclusión social del dopado. Faltaba un último paso, el de la colaboración activa en la lucha contra el dopaje sin pedir nada a cambio. El paso que dio Xavier Tondo, profesional catalán, uno de los líderes del equipo Movistar, quien en diciembre pasado recibió un correo electrónico en el que le ofertaban diversas sustancias dopantes (EPO, hormona de crecimiento, nandrolona, clembuterol...) a buen precio. Tondo podría haber respondido con un encargo, lo que no hizo. Podría haberlo guardado por si en un futuro le venía bien o pasárselo a sus amigos por si les interesaba, lo que tampoco hizo. También podría haberlo tirado a la papelera, pero... no. Lo que hizo fue reenviárselo como denuncia a los Mossos d'Esquadra para que investigasen.

La mayoría de los clientes de la red, que vendía EPO, eran aficionados

El fruto de su denuncia se conoció ayer, cuando la policía catalana informó de la Operación Cursa (carrera) contra el dopaje, que se ha saldado con la detención de siete miembros de una red que, presuntamente, vendía sustancias prohibidas a ciclistas, nadadores y atletas en Cataluña para mejorar su rendimiento. Los consumidores "pretendían mejorar sus marcas o recuperar sensaciones que habían perdido con la edad", resumió ayer el inspector Jordi Domènech, a quien sorprendió que la mayor parte de los usuarios de esta trama, que vendía sobre todo anabolizantes o EPO, fuera deportistas aficionados, de fin de semana, menores o amateurs.

Uno de los consumidores que ha declarado ante la policía autonómica es un menor de edad que tomó sustancias dopantes por consejo de su entrenador, el ciclista Jordi Riera, quien llegó a participar en el Giro de Italia en 2003 con el equipo Kelme. Riera -positivo por el anabolizante estanozolol (el mismo de Ben Johnson) y gonadotropina coriónica humana durante la Volta a Catalunya de 2006 y sancionado con dos años- es uno de los detenidos. Compraba las sustancias a Miguel Ángel G. B., un bombero de 37 años. Tras ser puesto en libertad, Riera proclamó su inocencia afirmando que le habían arrestado porque estaba en posesión de unos medicamentos que usa él por una enfermedad.

La red se aprovisionaba del doping en Portugal y en una farmacia de Andorra que opera en Internet. La venta les dejaba un margen de beneficios del 20%. Uno de sus integrantes, Xavier B. T., de 27 años, aprovechaba su condición de familiar de un trabajador del hospital de Mollet (Barcelona) para robar EPO del servicio de hemodiálisis y pasársela después al bombero. La banda también vendía sus productos a culturistas a través de gimnasios. Isidro C. M., de 43 años y reincidente en la materia, era el responsable de la red de suministro a estas instalaciones e importaba las sustancias de forma clandestina desde Portugal.

Durante la Operación Cursa, la policía registró cinco puntos en diversas localidades y se incautó de más de 12.000 dosis de sustancias dopantes -EPO, clembuterol, trembolona, estimulantes, anabolizantes de distintas marcas y hormonas del crecimiento- para ser suministradas por inyección y vía oral.

El Juzgado de Instrucción número 1 de Olot decretó ayer la libertad con cargos de cinco de los detenidos por los presuntos delitos de asociación ilícita y tráfico de sustancias dopantes. En los otros dos casos, las detenciones quedaron sin efecto porque se considera que tuvieron un papel secundario, de meros colaboradores, en la organización. La banda seguía con interés las distintas operaciones policiales contra el dopaje y se interesaban por los efectos de cada sustancia, como prueba el material intervenido.

Los Mossos han constatado por ahora que una decena de deportistas amateurs, algunos federados, consumían esos productos. "Los clientes no han sido detenidos porque el consumo se considera una falta administrativa", explicó Domènech. Entre los deportistas hay nadadores, ciclistas, atletas (de maratón y media maratón) y también participantes de triatlón y duatlón. Uno de ellos participaba en la popular carrera de El Corte Inglés, en Barcelona, precisaron fuentes de la investigación.

Tondo tiene 33 años. Es uno de los veteranos de un pelotón que ha comprendido que para sobrevivir hay que cambiar definitivamente de hábitos. Y que hay que predicar con el ejemplo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de febrero de 2011