Reportaje:

La domótica de los sentidos

Aidima y cinco empresas valencianas presentan un hogar digital con muebles conectados que identifican los hábitos del usuario

"Hoy quiero darme una ducha tropical o en cascada", sopesa al levantarse el usuario de un hogar digital. Una ducha domótica con una cabina con luces, aromas, temperaturas y masajes diferentes convierte un simple acto cotidiano de higiene en una experiencia lúdica. Lavarse los dientes, afeitarse o peinarse son hábitos que, en un entorno de muebles conectados, se pueden -si se quiere- memorizar en el perfil de una tableta digital.

Desde el espejo multimedia del baño el usuario ojea el tráfico, la temperatura exterior e interior, las previsiones meteorológicas y cómo está su jardín esta mañana.

Para desayunar, fotografía con el móvil y escanea el envase del producto que se va a tomar. La cocina del futuro -la que ya está aquí- le anticipa lo que hay en su "despensa tecnológica", la compatibilidad con su dieta y la caducidad de los alimentos a combinar, por ejemplo.

"El sofá es la isla tecnológica de la vivienda", apunta Alfredo Villalba
"Bang & Olufsen ha lanzado un sofá con audio. Esto va más allá"

Antes de ir a trabajar, un diván reproduce la música favorita, con un sonido especial que se escucha en todas partes. Un sofá con tapicería dotada de sensores inteligentes y motorizado -que da entrada tecnológica a todos los dispositivos universales del hogar (ordenador, USB, móvil)- se transforma así en "un mueble inteligente que da acceso a toda la oferta tecnológica de una casa sin cables y sin obras", explica Alejandro Villalba, director del Inmomática, el socio tecnológico del Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines (Aidima). Aidima presentó ayer en el Parque Tecnológico de Paterna la primera demostración en España de una vivienda donde todo el mobiliario es capaz de identificar a cada uno de sus moradores y adaptar la disposición de sus elementos en función y de sus hábitos y costumbres. Proponer platos en relación con los alimentos disponibles, regular el consumo de agua y temperatura o proponer niveles de seguridad para niños, adultos o discapacitados.

"El sofá es la isla tecnológica de la vivienda", apunta. Un sofisticado mecanismo que combina domótica, electrónica e informática se esconde en este objeto cotidiano que controla el funcionamiento de toda la casa.

Cuatro empresas -Kendo, Koo International, Modelcuin y Royo Group- se han convertido, según Manuel Boronat, el subdirector de Aidima, en las "empresas tractoras" de un sector que avanza hacia la innovación. "Bang & Olufsen acaba de lanzar un sofá con sus dispositivos de audio integrados. Esto va más allá, queremos democratizar los muebles tecnológicos, está abierto a todos los mercados, Philips, Sony y a todos los bolsillos", precisa Antonio Muñoz de Koo Internacional.

La realidad está aquí. Los prototipos de todo el mobiliario que requiere una vivienda tecnológica son reales y se espera que se comercialicen en septiembre y se distribuyan antes de final de año. "Es toda una experiencia de las emociones", concluye Villalba. Lo único que no puede volver a entrar en el tubo, en esta casa digital, es la pasta de dientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de enero de 2011.

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