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La policía desmonta el que iba a ser el mayor laboratorio de cocaína de Europa

Entre los 30 detenidos figuran un empresario y un abogado madrileños

Habría sido el mayor laboratorio clandestino de cocaína en Europa. Pero el Cuerpo Nacional de Policía lo ha desmantelado antes de que entrara en funcionamiento. Eso ha sido solo parte de dos operaciones policiales, bautizadas como Colapso, que se han saldado con la captura de casi una treintena de personas -entre ellas un empresario madrileño y un abogado- y la incautación de más de 300 kilos de cocaína y 33 toneladas de productos químicos.

Hace dos años, el Grupo 32º de la Brigada Central de Estupefacientes inició una investigación sobre una organización dedicada a la introducción, procesamiento y tráfico ilícito de cocaína. La banda, integrada por españoles y colombianos, adoptaba especiales medidas de autoprotección.

Las pesquisas llevaron hasta los hermanos Néstor Mario y Carlos Mauricio Gutiérrez Ramírez, ambos de origen colombiano, como supuestos dirigentes de la red. Con ellos aparecían presuntamente relacionados los españoles David Vela Narro y Ana María Cameno Antolín. Esta última, una burgalesa de familia bien, residente en Sevilla la Nueva (Madrid), es adepta al palo mayombe, un ritual de origen afrocubano. "Hacía sacrificio de palomas, patos y corderos para que sus operaciones salieran bien", dice un inspector.

Las pesquisas condujeron hasta la finca Branc Las Cañas de Villanueva de Perales (Madrid), donde la organización tenía un laboratorio para procesar pasta base de coca y transformarla en cocaína. Habría sido la mayor fábrica de Europa, según la policía. El pasado día 7, los GEO asaltaron esta casa, donde había 29.000 litros de ácido clorhídrico, 1.150 kilos de cloruro cálcico y otras sustancias. La red criminal disponía de varios pisos de seguridad, donde los agentes han hallado dos millones de euros, tres armas de fuego y 470 teléfonos móviles empleados para burlar los pinchazos.

Otro dato que indica la profesionalidad de los jefes de la organización es el empleo de "escoltas" que continuamente les daban protección, así como el uso de micrófonos direccionales y gafas con las lentes cubiertas con cinta aislante negra para tapar los ojos a las personas a las que transportaban a los inmuebles de seguridad.

Como colofón a las pesquisas, la Brigada Central de Estupefacientes, el Grupo Especial de Respuesta al Crimen Organizado y la Brigada Judicial de Madrid han detenido a 13 personas.

En otra operación paralela desarrollada por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta con la Unidad de Drogas y Crimen Organizado han sido arrestadas 17 personas más. Entre ellas, el empresario Lauro Sánchez Serrano y su esposa, Fanny Fernández Bosch, la cual consta como apoderada de la empresa Teatro Quinto, un complejo hotelero sito cerca del estadio Calderón.

El empresario, que años atrás fue investigado dentro de la Operación Guateque contra la corrupción municipal, está supuestamente detrás de una cadena de gimnasios y un restaurante próximo a la plaza de los Carros.

Lauro Sánchez había intentado introducir en España, desde Venezuela, dos barcos con cocaína, pero había fracasado. Por eso había contactado con Ana María Cameno, una de las presuntas artífices del laboratorio de cocaína, para distribuir supuestamente la mercancía que ella le facilitara.

En la redada también ha caído el abogado Roberto Rodríguez Casas por presunta relación con el lavado de dinero. La policía ha inmovilizado bienes y activos financieros por 50 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de enero de 2011