Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:

Walter Haeussermann, pionero de la ingeniería aeronáutica

El científico alemán emigró a EE UU después de trabajar con Von Braun

Tras la muerte, el 8 de diciembre, de Walter Haeussermann, solo quedan en vida seis de los científicos alemanes que emigraron a Estados Unidos después de la II Guerra Mundial para crear los prototipos de cohetes que permitirían poner los primeros satélites en órbita y enviar a una persona a la Luna. Todos vinieron siguiendo al profesor Wernher von Braun, fallecido en 1977, que había estado afiliado al partido nazi y que se encargó de forjar el embrión científico de lo que sería la NASA.

La Casa Blanca limpió el historial de aquellos científicos de cualquier rastro de afiliación nazi cuando los trajo a Estados Unidos para que trabajaran en Fort Bliss, en Tejas. Posteriormente, su centro de operaciones se trasladaría a Alabama. Haeussermann, nacido el 2 de marzo de 1914, había trabajado con Von Braun en el centro de investigación con cohetes de Peenemunde, durante la II Guerra Mundial. Desde allí, en calidad de doctor en física, ayudó a diseñar los misiles V-2 que se lanzaron contra Londres durante el asedio a Reino Unido. Falleció en Alabama, donde residía, a los 96 años, a causa de una caída.

Durante la II Guerra Mundial, en Peenemunde, empleó sus conocimientos para diseñar y poner a prueba giroscopios, acelerómetros y sistemas de control de misiles. Esos experimentos serían cruciales, en el futuro, para el programa espacial norteamericano. Von Braun se mudó a EE UU, con un nutrido equipo de científicos, en 1945. Serían, en total, 118 los investigadores emigrados.

Walter Haeussermann, sin embargo, no pudo seguirle hasta 1947, por una enfermedad de su mujer. En 1954 obtuvo finalmente la ciudadanía. Ya en la NASA, en los años sesenta, se encargó de los sistemas de control y navegación del Saturn V, el cohete usado en los programas Apollo y Skylab de Estados Unidos entre 1967 y 1973. Con el Saturn V despegó la misión Apollo 11, que colocó al primer hombre, Neil Armstrong, en la Luna.

Cuando, en 1984, EE UU obligó a un colega suyo, el científico Walter Rudolph, a renunciar a su ciudadanía y regresar a Alemania Occidental, por lo que consideraba que habían sido crímenes de guerra, Haeussermann salió en su defensa. "Era un hombre honesto y sincero", dijo de él, "sentía devoción por su trabajo. Creo que hay algo equivocado en esas acusaciones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de diciembre de 2010