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Alemania asegura su compromiso con el euro

Tras su rechazo frontal a ampliar el mecanismo de rescate conjunto de la UE y el FMI (750.000 millones), Alemania ha proclamado de nuevo su voluntad en defensa del euro para despejar cualquier duda sobre su compromiso con la moneda única. El ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, lanzó ayer una clara advertencia al señalar que "quienes apuestan por el colapso del euro están malgastando su dinero". El ministro alemán, consciente de la inquietud de los mercados, precisó que no se debería "poner a los mercados más nerviosos". "En cambio", añadió, "deberíamos hacer todo lo posible para que los mercados tuvieran una visión más realista de la situación". Los hechos del último año demuestran, sin embargo, que las proclamas de los políticos alemanes a lo largo de la crisis han sido uno de los elementos que más han contribuido a agitar los mercados.

Las palabras de Schäuble tratan de recuperar el liderazgo alemán, que ha quedado un tanto desdibujado tras las manifestaciones de la canciller Angela Merkel en las que rechazó tanto la ampliación del fondo de rescate sugerida por el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, como las propuestas de emitir eurobonos para garantizar la estabilidad de los países con problemas, efectuadas recientemente por el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, y el ministro de Finanzas italiano, Giulio Tremonti (y anteriormente por el ex primer ministro belga, Guy Verhofstadt, o el presidente de los socialistas europeos, Poul Rasmussen).

Merkel y Schäuble se encuentran con un margen de maniobra muy reducido, condicionados tanto por una opinión pública, especialmente las jóvenes generaciones, que se desentiende progresivamente del proyecto europeo y por la inflexibilidad dogmática de algunos dirigentes del Bundesbank (el banco central alemán).

Juergen Stark, miembro del Comité de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), ha expresado su oposición a que el banco emisor aumente la compra de bonos de Portugal e Irlanda, que también fue sugerida por Strauss-Kahn. Stark rechazó igualmente la idea de crear un mercado de eurobonos asegurando que en Europa "no hay crisis monetaria". La postura de Stark compartida por el presidente del Bundesbank, Axel Weber, contrasta con la mayoría de políticos y analistas europeos que consideran que la iniciativa del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, de comprar bonos ha sido una de las medidas más acertadas y que más ha contribuido a calmar los mercados.

La manera en que Alemania está gestionando la crisis de la deuda fue contestada ayer en su propio país por el ex canciller Helmut Schmidt. El ex dirigente socialdemócrata, uno de los políticos más respetados en Alemania, calificó en una entrevista al Bundesbank de "reaccionario" y a las políticas de Angela Merkel de "no muy inteligentes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de diciembre de 2010