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Reportaje:AIRE LIBRE

Zamora, turismo lobuno

La sierra de La Culebra atrae a los visitantes gracias a un animal que se recupera en sus montes

Sostiene Edmundo Gómez Risco: "Cuando las personas se forman una opinión, cuesta mucho trabajo que la cambien. No sirve de nada intentar rectificar una imagen. La gente es perezosa, le cansa volver a pensar el mismo asunto. No rectifica, cambia una cosa por otra". La mala sombra del lobo también es negociable. Hasta ahora, el único lobo bueno era el lobo muerto. Más de 10.000 euros se llegan a pagar por el permiso para abatir un ejemplar. Pero, ¿y si la recompensa económica por cuidar de esta especie en peligro de extinción fuera aún mayor?

El turismo lobuno, que cambia la escopeta por el telescopio, lleva más de una década ya erosionando el atávico odio de pastores y ganaderos contra este animal en la sierra zamorana de La Culebra . "El cambio en los últimos 15 años ha sido brutal. Antes, no eras bien recibido en los bares de la zona si hablabas del lobo. Ahora todo queda dentro de un orden, no te pinchan las ruedas por ir a verlo. Incluso empieza a levantar cierto orgullo, ya se ven camisetas a favor del animal".

Sergi García es en parte responsable de este cambio. Organiza actividades para la asociación catalana Galanthus; incluso están convalidadas como créditos de libre elección en la Universidad de Barcelona. Desde 1997 se encarga de descubrir a grupos de ocho a diez personas el entorno rural, cultural y social de este cánido en la sierra de La Culebra. "Hay gente a la que solo le interesa verlo, pero nosotros ofrecemos una visión más general. Tampoco puedes levantar demasiadas expectativas, porque es un animal muy esquivo. Solo lo vemos tres de cada diez veces", explica.

Los primeros años apenas había infraestructura turística para estos viajes. Ahora, este aspecto y el cambio de mentalidad en la zona lleva a que muchas empresas de otros países (Suiza, Francia y Reino Unido, entre otros) viajen hasta allí para tratar de avistar lobos. "Nos levantamos pronto, antes de que amanezca, y nos colocamos en un lugar en alto, con telescopios, a esperar. Y lo mismo al atardecer. El lobo se mueve muchísimo, pero es un animal territorial, tiene sus lugares de caza y de cría; además, los cachorros se mueven poco hasta septiembre, y eso ata a la manada".

La Sierra de la Culebra comprende unas 65.000 hectáreas en el noroeste de Zamora, lindando con Galicia y Portugal. Alberga un parque natural, pero también una reserva cinegética en la que el lobo es la estrella. Pese a ser una especie protegida, la Junta de Castilla y León permite su caza para "mantener su equilibrio poblacional". Se intenta "cambiar la mentalidad de los habitantes de la zona al comprobar que también son capaces de generar beneficios y no solamente daños, como era opinión generalizada hasta la fecha". Además, desde la Junta se confía en que "cazadores y acompañantes" aprovechen "las posibilidades turísticas y recreativas" de esta zona de "increíbles valores estéticos y paisajísticos".

Como en las novelas de Julio Llamazares, las aldeas zamoranas se desconchan hacia el silencio. En las últimas cuatro décadas, la población de los pueblos serranos se ha reducido a la mitad o incluso a la tercera parte. Puebla de Sanabria, el municipio más poblado de la comarca, sí ha crecido, probablemente por el atractivo turístico del cercano lago, un paraje declarado parque natural en 1978. Para blindar su territorio ante la muerte a plazos del despoblamiento, este Ayuntamiento apostó en 1999 por una solución alternativa a la escopeta de postas: Tierra de Lobos.

Torres de observación

Este centro temático, financiado por una fundación dependiente del Gobierno autónomo y fondos europeos, quiere abrir sus puertas en 2011 en Robledo, una pedanía con medio centenar de habitantes y la mayor población de lobos de la península. En España suman alrededor de 2.000 en total, de los que entre el 50% y el 75% están en esta comunidad; en Portugal, hay 300 o 400 más. El centro confía en albergar una decena de ejemplares criados en cautividad en un recinto vallado de 15 hectáreas. Los visitantes podrán observarlos desde seis torres de observación y tres kilómetros de senderos.

Un estudio dirigido por Esteban de la Peña para la UNED, en colaboración con el Instituto Jane Goodall, cifra en 3,4 millones de euros anuales los posibles beneficios del turismo sostenible y de calidad basado en el lobo. A eso hay que añadir una cantidad similar derivada de actividades semejantes: observación de aves y otros animales (la berrea del ciervo, por ejemplo), o el turismo cultural en la ruta del románico y los yacimientos romanos. De la Peña calcula unos ingresos de 120 euros por persona en visitas de fin de semana. En Estados Unidos, los viajes al Parque de Yellowstone para observar a los lobos -no se cazan- dejan 300 euros al día por persona.

El turismo del lobo podría atraer, según sus cálculos, unos 27.000 turistas anuales, que se dejarían 2,7 millones en hoteles y fondas locales. Las actividades directas de Tierra de Lobos generarían más de medio millón, a los que habría que sumar un pellizco (60.000) por libros, llaveros, camisetas...

En Portugal y Francia

La iniciativa castellano-leonesa se inspira en otras ya en funcionamiento en Portugal y Francia. El Centro de Recuperación del Lobo Ibérico se levantó en 1987 a unos 30 kilómetros de Lisboa. Consta de 17 hectáreas con torres de observación; las entradas precisan de reserva previa y cuestan tres euros. En las cercanías hay casas rurales en las que alojarse desde 21 euros por persona y día en habitación cuádruple. Alquilar toda la vivienda cuesta unos 115 euros (caben seis personas). En el Pirineo francés, la Mansión de los Lobos alberga ejemplares europeos, canadienses y árticos en un recinto de seis hectáreas en el valle de L'Oriège, a 25 kilómetros de Andorra. Abrió las puertas en 1997 y la entrada cuesta siete euros. En los alrededores se pueden alquilar apartamentos y caseríos desde 200 euros por semana.

Guía

Información

» Galanthus (Carretera de Juià, 46, Celrà, Girona; www.asgalanthus.org; 972 49 25 63) organiza periódicamente viajes de seis días y cinco noches a la sierra de La Culebra. Incluyen actividades con guía, traslados desde Zamora, comidas y alojamiento (a cargo del centro de turismo rural Veniata). Precio: 400 euros.

» Centro de Turismo Rural Veniata (en San Pedro de las Herrerías, Zamora; www.ctrveniata.com; 980 68 33 78).

» Patrimonio Natural de Castilla y León (www.patrimonionatural.org)

» www.turismocastillayleon.com.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de octubre de 2010

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