Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Asunción sugiere un pucherazo al quedar fuera de las primarias

320 avales anulados porque no eran de militantes o por duplicidadNinet pide "respeto" ante la trayectoria de honradez de la comisión electoral

Jorge Alarte obtuvo al final 8.507 avales y Antoni Asunción, 2.926. La comisión de garantías le anuló 545 al primero y 320 al segundo, que quedó fuera de las primarias socialistas. Las críticas al aparato socialista por poner dificultades a los aspirantes a competir en elecciones primarias y la polémica sobre el procedimiento se convirtieron ayer, por parte del ex ministro Antoni Asunción, en una apelación a la posibilidad de que compañeros suyos de partido puedan haber falsificado o manipulado los avales para descartar su opción. Además de un impacto notable en la opinión pública, tan grave insinuación causó una gran conmoción en el interior del PSPV-PSOE.

Antoni Asunción se presentó poco antes de las doce de la noche del martes en la sede del PSPV-PSOE para entregar un sobre que contenía 3.246 avales. Una vez entregados a la comisión de garantías electorales, sus representantes discreparon de que los verificaran antes que los 9.052 presentados por el secretario general y candidato de la ejecutiva, Jorge Alarte. Como la comisión, tras elevar una consulta a la secretaría de Organización federal del PSOE, que tenía un observador en Valencia, mantuvo ese procedimiento, los representantes de Asunción abandonaron la sede socialista en señal de disconformidad. El equipo de Asunción mandó un escrito de madrugada reclamando a la comisión noticias para volver al recuento, pero ya se había iniciado el laborioso proceso de revisión y validación que no concluiría hasta medianoche de ayer.

Ni un solo militante socialista ha presentado queja por coacciones

Tras conocerse, a primera hora de la mañana, que el recuento había invalidado ya más de 200 de las firmas presentadas por Asunción porque, en su mayoría, no correspondían a afiliados del partido, lo que le dejaba fuera de las primarias (necesitaba 3.201 avales), el aspirante a enfrentarse a Alarte denunció en rueda de prensa que los avales que él presentó no podían abrirse sin la presencia de sus representantes y anunció que, caso de que eso hubiera ocurrido, impugnaría los resultados, como está previsto en el reglamento. Pero, a continuación, añadió una insinuación de mucho más calado: "No creo que hayan abierto los sobres. En ese caso, pensaría que me están haciendo un fraude y me están falsificando papeletas para hacer un pucherazo".

Sin querer entrar a comentar la posibilidad de que entre los suyos hubiera avales irregulares -"puede haber algún despistado que sin ser afiliado del partido haya firmado", se limitó a comentar-, señaló que lo ocurrido le parecía "muy grave" y que el proceso de elección del candidato socialista a la presidencia de la Generalitat valenciana se ha convertido en una "fuente de desprestigio". Asunción eludió responder si se fiaba de la diputada autonómica Carmen Ninet, presidenta de la comisión electoral y persona muy próxima políticamente al ex ministro.Las graves insinuaciones de Antoni Asunción hicieron que Carmen Ninet, acompañada por todos los componentes de la comisión de garantías electorales excepto una, que quedó custodiando los documentos, compareciera a media tarde ante los medios de comunicación en pleno proceso de verificación. Ninet informó sobre lo ocurrido la noche anterior, defendió la legalidad de la actuación de la comisión, explicó que contaba con el asesoramiento de la secretaría federal de Organización y reclamó "respeto" por el trabajo de sus componentes. Con una noche a las espaldas sin dormir, como el resto de componentes de la comisión de garantías, Ninet defendió con vehemencia la "legalidad, honestidad y transparencia" del proceso e invitó a Asunción a recurrir si lo considera conveniente, pero advirtió que no consentirá "ni como militante ni como presidenta de la Comisión de Garantías Electorales que se ponga en duda este proceso", dada "la trayectoria contrastada de honradez" de quienes se han encargado de supervisarlo.

La presidenta de la Comisión de Garantías Electorales del PSPV-PSOE explicó que, tras abandonar el proceso de recuento, los representantes de Asunción le hicieron llegar la madrugada de ayer un escrito en el que indicaban que estaban "a la espera de noticias para volver". "Prefiero no calificar su actitud ni el tono de este escrito", señaló Ninet. "No debo prejuzgar, pero seguramente a estos señores tampoco les hubiese parecido bien que el recuento hubiera empezado por los avales presentados por Jorge Alarte".

Antes de volver a su tarea, Ninet aseguró que ni un solo militante socialista había presentado queja alguna sobre posibles coacciones en el proceso de recogida de firmas, explicó que no podía ofrecer todavía los datos definitivos del número de avales considerados válidos, porque había que cruzar las listas de los candidatos para detectar las duplicidades (en ese caso se anulan los avales), pero confirmó que se habían invalidado unos 200 apoyos presentados por Asunción porque no correspondían a afiliados en activo, según el censo aprobado por el Comité Federal del PSOE.

A la pregunta de cómo es posible militar en un partido si uno se fía tan poco de la gente que lo compone, Asunción había respondido. "Yo estaba antes que los de ahora. Existen unos hábitos que hay que cambiar". El ex ministro, que sugirió la posibilidad de que volviera a celebrarse el proceso de primarias, afirmó que no está dispuesto a que se cercenen las libertades dentro del partido y anunció que va a seguir adelante en el seno del PSPV-PSOE.

La verificación de avales, que se hizo oficial a última hora de la noche de ayer, confirmó a Jorge Alarte como candidato a la Generalitat. El secretario general de los socialistas valencianos, que ya contaba con la propuesta de la ejecutiva del partido, reunió 8.507 avales en una organización que cuenta con poco más de 21.000 afiliados. La comisión de garantías electorales anunció poco antes de la medianoche el resultado de un recuento que anuló más avales a Alarte (545) que a Asunción (320). A falta de los recursos y su resolución, el líder socialista tiene ahora el camino despejado hacia las elecciones autonómicas de 2011.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de septiembre de 2010