Menos del 10% de las empresas prevé hacer nuevas contrataciones este año

Siete de cada 10 compañías han recortado beneficios en el primer semestre

Que la crisis va para largo, sin apenas síntomas de mejora durante este año ni luz al final del túnel, ya no es solo un mal augurio de empresarios. El pesimismo se ha instalado en los cuarteles generales de las empresas gallegas y se traslada a la toma de decisiones sobre nuevas inversiones, contrataciones, exportaciones y expectativas de resultados en general. Al menos, así lo transmiten con claridad los encuestados en la nueva entrega del Barómetro de Deloitte, que refleja opiniones recogidas en los meses de junio y julio con respecto a los resultados del primer semestre del año y las expectativas para todo 2010.

La parálisis de la economía gallega, que reflejan los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE), pese a la ruptura de la tendencia negativa en el último trimestre con un crecimiento del 0,4% del PIB, tiene fiel reflejo en los resultados y expectativas de las empresas. Por ejemplo, la mitad de los consultados asegura que ha recortado sus ventas y para otro 40% su facturación permanece estancada. La proyección para el segundo semestre deja cierto margen al optimismo, con otra mitad de las empresas que dice que no variará sus ingresos, por un 10% que creen que se recortarán.

Las nuevas contrataciones se ciñen a empleos temporales
Los empresarios suspenden tanto al Gobierno como a la oposición

De acuerdo con el Barómetro, sólo tres de cada 10 empresas estiman que, al cierre de 2010, su cifra de negocio habrá aumentado. El dato es el único aliento a favor de una mejoría de la actividad. En diciembre, eran un 20% las empresas que estimaban que sus negocios generarían más ingresos este año. Las exportaciones, un salvavidas tradicional en Galicia, tampoco dejan margen para el optimismo. Siete de cada 10 consultados consideran que seguirán invariables al cierre del 2010.

Esta dinámica tiene amarga traslación al empleo. En los primeros seis meses del año, algo más del 72% de los consultados admitían que han decidido congelar sus plantillas; el resto aseguran haberlas recortado por diferentes vías. Si durante los últimos seis meses de 2009 eran cinco de cada 10 los que apostaban por mantener sus plantillas sin nuevas contrataciones, con el horizonte de la primera mitad de 2010, un 83,3% asegura que no las realizarían.

Ahora solo un 9,1% de los encuestados considera que en el segundo semestre incrementarán las contrataciones de la primera mitad. El resto las mantendrá (un 81,8%) o las recortará (otro 9,1%). Y la precariedad vuelve a asomar en las previsiones de contratación, esta vez a través de fórmulas eventuales, ya que los empresarios gallegos, siempre según el Barómetro, mantienen que sólo realizarán incorporaciones por la vía de la temporalidad. Así, los contratos fijos no aumentarán, y ese crecimiento de poco menos del 10% se materializará a través de acuerdos eventuales.

Las empresas justifican la parálisis de sus decisiones de contratación con un argumento de contundencia: sus beneficios. Más de siete de cada 10 compañías gallegas aseguran que en los primeros seis meses ha disminuido su resultado bruto (antes de impuestos). Si miran al segundo semestre, más de la mitad advierten que sus beneficios disminuirán o se mantendrán invariables los del primer semestre. En otras entregas del Barómetro, a la previsión de crecer en ganancias se apuntaba la mayoría de las empresas consultadas, lo que todavía deja más en evidencia lo negativo del escenario actual. En diciembre solo un 9,1% de las compañías gallegas decía que recortaría beneficios.El drástico recorte de las inversiones, una variable que se suele resentir en períodos de crisis, se traduce en que la mitad de los encuestados asegura que han disminuido, frente a otro 30% que apostaron por mantener el ritmo de recursos que destinan a crecer.

La encuesta del Barómetro también refleja el sentir empresarial sobre las medidas macroeconómicas impulsadas por el Gobierno. Para el 66,7% de los encuestados gallegos la situación económica ha empeorado en los primeros seis meses. Un porcentaje idéntico asegura que sus áreas de negocio más cercanas, en este caso Galicia y sus principales mercados, también se han resentido. Y las cosas no pintan nada bien para la segunda mitad del año. Seis de cada 10 prevén que la coyuntura permanecerá igual y un 40% creen que empeorará. Sólo dos de cada 10 empresas tienen entre sus cálculos que sus mercados domésticos presentarán atisbos de mejora hasta fin de año.

La opinión es eminentemente desfavorable para la evolución de indicadores básicos como la licitación de obra pública, la matriculación de vehículos, la tasa de empleo, el consumo de energía y carburantes, la inflación y la morosidad en el crédito bancario. Los costes de las materias primas, la demanda interna, la fiscalidad, los costes energéticos y financieros (tipos de interés) son los factores que, a su juicio, más han influido negativamente en sus negocios.

Con respecto a los vientos internacionales que soplaron en contra de la economía española, el 70% de las empresas consultadas sorprende al asegurar que está de acuerdo con las valoraciones que hacen los mercados exteriores de la situación española. El ajuste fiscal y la reforma laboral son insuficientes para siete y ocho de cada 10 de empresas, respectivamente, que por el contrario valoran la reducción del salario de los funcionarios, el ajuste del gasto público y el nuevo listón de los contratos de formación. El suspenso es generalizado para Gobierno y oposición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 30 de agosto de 2010.