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El Madrid cierra el grifo

La llegada de Mesut Özil satisface las peticiones de Mourinho, pone fin al capítulo de fichajes del club e inicia la 'operación salida' a la espera de ofertas por Diarra y Van der Vaart

Apareció coronado por un brillante tupé. Algo digno de Little Richard. El peinado contrastó con el rostro imperturbable, rígido, apenas animado por dos pupilas inquietas. "He pisado el acelerador del fútbol", dijo, cuando le preguntaron qué significaba para él firmar un contrato de seis años por el Madrid.

Así se presentó Mesut Özil, el último fichaje del Madrid, ayer en el Bernabéu. El alemán, de 21 años, es el hombre que cierra la puerta de entrada en la plantilla de Mourinho y abre la vía de salida. Al margen de los jugadores de la cantera, que se regulan por el régimen de los no profesionales, cada plantilla de Primera División puede contener un número máximo de 25 fichas inscritas en la Liga de Fútbol Profesional. Con Özil los jugadores a disposición del primer equipo ascienden a 26. Sobra uno. El primero en el disparadero es Mahamadou Diarra porque acaba contrato en junio de 2011. La siguiente opción de salida la puede ofrecer Rafael van der Vaart porque es el que goza de mayor reputación en el mercado y su papel en la media punta se superpone al de Kaká, Canales y el propio Özil. En el club se muestran flexibles. Dicen que no hay listas cerradas. Pero que por algunos jugadores escuchan ofertas.

"Ninguno de los españoles está entre las posibles salidas", advirtió Valdano

"Vine aquí porque quiero jugar con el mejor técnico del mundo", dijo el alemán

El director general madridista, Jorge Valdano, presentó a Özil en público y acto seguido declaró que las peticiones del entrenador, José Mourinho, habían sido atendidas al completo. "Damos por cerradas las incorporaciones", dijo Valdano, que ha firmado adquisiciones por un valor cercano a los 80 millones de euros en el último mes y medio. "Özil ha sido una prioridad marcada por el cuerpo técnico y con él hacemos el último gran esfuerzo por rejuvenecer la plantilla. De los seis jugadores que hemos contratado, cinco son menores de 26 años".

"Ahora tenemos que aligerar la plantilla", avisó el director general, apuntando a la necesidad de dar la baja a por lo menos un profesional. "Iremos definiéndolo con los días. Pero ninguno de los españoles están comprometidos en las posibles salidas". Valdano dio a entender que necesita jugadores de cantera para cubrir las ocho plazas de futbolistas criados en la casa que exige la UEFA en la inscripción de la Liga de Campeones. Según los estatutos de la UEFA, los canteranos de la actual plantilla del Madrid son Casillas, Arbeloa, Granero, y el portero Antonio Adán. Los cuatro que faltan se pueden reclutar de los equipos inferiores. Mourinho ha contado con Juanan, Juanfran, Alex, Nacho y Álvaro Morata. La posición de Morata es ventajosa. A Mourinho le gustó mucho este delantero durante la pretemporada. Es uno de los nueves de repuesto en caso de necesidad. Mourinho entiende que Benzema e Higuaín no son suficientes. En la recámara tiene a Cristiano, que podría actuar como nueve. La cuarta alternativa puede ser Morata.

Valdano explicó que Özil compensa la necesidad de un tercer delantero centro. "Mourinho se siente muy cómodo con la plantilla que tiene", dijo el director, "en ningún momento puso imperativos. Özil nos permite compensar la falta de ese tercer delantero centro porque puede jugar en distintas posiciones".

Özil aclaró que su puesto preferido está entre líneas: "Mi posición predilecta es la del diez. Pero en los últimos años he demostrado que puedo jugar en distintos sectores del campo".

Una de las cosas que más admira Mourinho en el jugador alemán es su habilidad para desbordar por ambos perfiles, acomodándose tanto a la raya derecha como a la izquierda. Özil, que es zurdo cerrado, puede ejercer de extremo, de interior, y hasta de segunda punta. Mourinho se ocupó personalmente de llevar adelante las negociaciones con Özil. El técnico fue a encontrarse con el jugador para convencerle de la oportunidad de su proyecto. Las entrevistas confirmaron el poder de persuasión de Mourinho. Ayer Özil no se mostró tan orgulloso de fichar por el Madrid como de ponerse a las órdenes del portugués. "Vine aquí porque quiero jugar con el mejor entrenador del mundo", repitió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de agosto de 2010