Reportaje:

Sara Lee se bate en retirada

La multinacional ajusta plantillas y vende empresas, plantas y marcas en España

Sara Lee Corporation, multinacional norteamericana que cuenta con una facturación de casi 10.000 millones de euros, más de 40.000 trabajadores y presencia en 180 países en los sectores de la alimentación, bebidas, productos para el hogar, cuidado personal o insecticidas, se halla en retirada en el conjunto de la Unión Europea y sobre todo en España. Frente a la ofensiva compradora del pasado, en la actualidad ya se ha desprendido de una parte de las empresas y activos del grupo; tiene otros en venta, ha despedido y ajustado plantillas y, ante este escenario de actuaciones, hay dudas razonables sobre la continuidad del resto del grupo.

Los sindicatos han acusado a la empresa de buscar la rentabilidad a cualquier precio, de trocear las divisiones de hogar, higiene y cuidado personal, y de cargar de interrogantes el futuro de muchos de sus trabajadores con la subrogación de sus contratos con empresas de Sara Lee a sus nuevos propietarios.

La compañía recompra acciones y se centra en alimentación
Unilever y P&G compran marcas de hogar y cuidado personal

En el pasado, la multinacional norteamericana ha sido propietaria de la empresa

Argal en el sector de las carnes, y de las marcas Abanderado, Ocean y Princesa en el sector textil. Sara Lee tiene ya cerrada, además, la venta de marcas como Sanex o Ambipur en los sectores de la higiene personal y perfume de hogar, y busca un comprador para los productos de Cruz Verde Legrain como Bloom o Cucal, así como para otras marcas como Kiwi o Williams. La multinacional acaba de hacer un ajuste en Bimbo con la venta de cinco plantas, según ha dicho, "para asegurar su futuro", y no hay noticias, pero sí incertidumbre, dentro del grupo de alimentación en la división de tés, cafés e infusiones, con las marcas Marcilla y Hornimans.

Ante este proceso de desmantelamiento, con despidos y transferencia de trabajadores a las nuevas firmas, los sindicatos reclaman a la multinacional una postura de ética empresarial y de responsabilidad social y, sobre todo, solicitan que se abran unas negociaciones transparentes sobre su futuro.

Sara Lee inició sus actividades en España en los años setenta en conexión con empresarios en el sector del café. Estos contactos acabaron con la compra en 1983 de Cafés Marcilla

A esta operación siguió la adquisición de la empresa Cruz Verde, y en 1985, de la firma Legrain en los sectores de productos del hogar y cuidado personal. En 1990 se hizo con la empresa textil Sans, adquirida a la familia de igual nombre, y en 1993 se hizo, por un montante de 12 millones de euros, con Hesperia Alimentación, firma integrada en la división alimentaria de British Petroleun y que cambió posteriormente su denominación por Argal.

Con esta operación, en medios del sector de la carne se consideraba que la pretensión del grupo multinacional era la construcción de una gran empresa alimentaria en España, y más concretamente en la industria cárnica. La posibilidad de una ofensiva en el sector de estos productos con la compra de otras empresas españolas fue el detonante de una serie de operaciones de la competencia, como fue la compra de Navidul y Oscar Mayer por

Campofrío en 2000, con el objetivo de cerrar el paso a Sara Lee en una hipotética carrera hacia el liderazgo en España.

Pero los resultados de Argal no acompañaron sus expectativas y en 2001 la multinacional decidió abandonar el negocio de las carnes tras acumular en los años precedentes más de 18 millones de euros de pérdidas, asumir en su salida créditos con entidades financieras por unos 70 millones de euros y dejar el grupo limpio de agujeros. Los gestores del grupo accedieron a su propiedad a través de diferentes líneas de créditos y en dos años lograron poner la firma en beneficios tras abordar un proceso de reorganización interna y un plan de reducción de costes.

Fue la desinversión más importante del grupo y la más costosa. La nueva oleada de operaciones de abandono se inició en 2009 y se mantiene abierta en la actualidad. A diferencia de lo acaecido con Argal, las desinversiones se enmarcan ahora en una estrategia de ventas por divisiones de negocio que la multinacional tenía en España y en otros países comunitarios.

En esta línea se enmarca la venta de la división de textil en España, la firma Sans, que estaba en manos de un fondo de inversión. La desinversión en textil no se produjo sólo en España, sino que se repitió en otros países comunitarios como Francia, Italia y Reino Unido. Supuso el cierre de dos plantas y el despido de más de 100 trabajadores. La empresa justificó el cierre ante la posibilidad de producir a costes más bajos en países asiáticos.

En este momento, la operación de venta más importante, y que prácticamente está ya cerrada, es la de la división de Household & Body Care, especializada en la fabricación de productos para el hogar y el cuidado personal. La venta de esta división se ha llevado a cabo también para el conjunto de las actividades del grupo en la Unión Europea. Por ella Unilever ha pagado a Sara Lee 1.275 millones de euros. En el caso de España, la operación supone para Unilever la adquisición de marcas como Sanex, propietaria a su vez de otras marcas como Axe o Rexona. El contrato de venta supuso el traspaso de una parte de los trabajadores, de los que 95 corresponden a la división en España. A su vez, otras marcas de la multinacional norteamericana como Ambipur pasarían al grupo Procter & Gamble, propietario también de otras marcas como Ariel, Pantene o Fairy. Dentro de esta operación, Procter & Gamble se hace también con la planta de Sara Lee en Santiga (Barcelona).

La estrategia de desinversión puede afectar a otras marcas significativas como Cucal y Bloom, pertenecientes a la empresa Cruz Verde, así como Kiwi para la limpieza en el calzado y Williams para el aseo personal.

La actividad total del grupo Sara Lee en España supone unas ventas de unos 800 millones de euros. De esa cifra, más de la mitad corresponde a Bimbo.

Bimbo se queda

La estrategia de la desinversión en estos sectores en la Unión Europea, según la presidenta y directora ejecutiva de la multinacional, Brenda C. Barnes, responde a la decisión del grupo de centrarse fundamentalmente en el negocio de la alimentación y bebidas, donde considera que tiene una mayor posibilidad de lograr una posición más competitiva.

En esta estrategia se hallaría el mantenimiento en el grupo de Cafés Marcilla y Bimbo. Cafés Marcilla está integrada en la división de Sara Lee Southern Europe, que opera en los sectores del café, infusiones y edulcorantes bajo marcas como Marcilla, Natrena, Hornimans o Senseo.

En el seno de Sara Lee Bakery, donde se agrupan las actividades de pan y bollería, se halla el grupo Bimbo, adquirido indirectamente por Sara Lee en 2001 tras la compra en EE UU de la firma Earthgrains, propietaria de la empresa española. Bimbo ha procedido en el último año a la venta de cinco de sus 10 plantas al grupo Siro "para ajustar plantillas y capacidad de producción a las necesidades de su mercado".

Un segundo objetivo de la firma norteamericana con la venta de empresas y marcas ha sido hacer caja y lograr así el reforzamiento de su posición financiera con la recompra de acciones y para poder mantener un elevado dividendo para los socios. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0004, 04 de abril de 2010.

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