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Reportaje:

Los operadores piden un peaje por el uso de su red

El principio de neutralidad de Internet está en juego

"Si usas mi red, paga". El nuevo lema que parecen amparar los operadores entra en colisión, al menos en teoría, con la llamada neutralidad de la Red (Net neutrality), un principio fundacional de Internet que afirma que la Red ha de tratar por igual todo el tráfico que circula por ella, y que los operadores no pueden discriminar a un proveedor de contenidos.

Los operadores niegan que vayan contra la NN. No se trata de romper la neutralidad, dicen, sino de que cada uno de los eslabones de la cadena de valor colabore en el mantenimiento de unas infraestructuras cuyas necesidades no paran de crecer. José Manuel Petisco, de Cisco, estima que de 2007 a 2012 crecerá seis veces el tráfico en Internet, y las redes actuales no lo soportarán. El 1% de los usuarios genera el 20% del tráfico y el 10% de los usuarios más intensivos genera el 60% del tráfico.

Sebastián ampara en Bruselas la petición de las compañías

El programa electoral del PSOE defendía a ultranza la neutralidad

Muchos hablan de globo sonda y que, finalmente, las compañías no se atreverán a dar el paso y pedir un peaje a los buscadores (Google, Microsoft, Yahoo, etcétera). Se estima que el 6% del tráfico en Internet tiene como principio Google. Pero el tema no está sólo en el alero de las empresas, sino en el de los reguladores. El ministro de Industria, Miguel Sebastián, ha defendido en Bruselas, en plena presidencia española de la UE, esta posibilidad como "una opción abierta a estudiar", aunque matizó que si finalmente los operadores recibieran algún tipo de compensación por el uso que ofrecen a esos buscadores, esos ingresos adicionales deberían trasladarse a los usuarios, se supone que en forma de menores tarifas de conexión.

El apoyo de Sebastián a los operadores sorprende en muchos ámbitos puesto que el PSOE compareció a las últimas elecciones generales con la defensa a ultranza de la neutralidad en su programa electoral.

Google defiende ese principio a capa y espada. "El debate sobre la neutralidad afecta a todo Internet y no solamente a Google, y debería ser europeo o global. Nacionalizarlo no tiene sentido. Se trata de diseñar el que habrá de ser el Internet del futuro para asegurar la innovación y la posibilidad de elección de los usuarios. Google invierte mucho en infraestructuras, que tiene un resultado de ahorre de costes para las operadoras y un servicio mejor para el usuario", dice Bárbara Navarro.

Técnicamente, es perfectamente posible discriminar o bloquear a los proveedores. Ya se hace, aunque nunca se reconoce, con los sistemas de intercambio de archivos P2P, que permite las descargas de películas y música, que consumen mucho ancho de banda. BT denunció al servicio de distribución de vídeos de alta definición de la BBC a través del reproductor iPlayer por saturar su red.

Los operadores culpan además a Google de pedir, por un lado, que no se la discrimine, mientras que, por otro, crea su propia infraestructura (una red de fibra óptica experimental de altísima velocidad de hasta 1 gigabit).

El presidente de Telefónica, César Alierta, ha pedido abiertamente una regulación para los buscadores. Otros, como el presidente de Jazztel, Leopoldo Fernández Pujals, le secundan aunque con matices: "El Gobierno debería decantarse por crear unas normas y un árbitro, pero sin que el cliente pierda, ni pagando más ni cortándole el acceso a la información". -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de marzo de 2010