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Necrológica:

Haim Beinart, experto israelí en la historia de Sefarad

Alguna vez dijo que se consideraba realengo, aunque Haim Beinart, fallecido el 16 de febrero, a los 92 años, en Jerusalén, nació en Pskow (Rusia). Pero disfrutó tanto tiempo este profesor de historia de la Universidad Hebrea de Jerusalén en Ciudad Real, que llegó a decir hace 20 años: "Parece como si hubiera nacido aquí". Recorrió muchos otros pueblos y ciudades andaluzas, extremeñas y castellanas investigando la vida de las comunidades judías, sus avatares con la Inquisición, las conversiones forzadas y la expulsión de España -en Israel, Expulsión con mayúsculas sólo hay una- en 1492. A ello se entregó tenazmente toda su vida.

La expulsión de los judíos de España; Trujillo. Una comunidad judía en Extremadura en vísperas de la expulsión de España; Los conversos ante el Tribunal de la Inquisición, y Atlas de historia medieval judía son sólo cuatro de las más de 300 publicaciones que escribió Beinart sobre los judíos de la España medieval. Profesor emérito de la Universidad Hebrea de Jerusalén, honoris causa por la Complutense de Madrid, galardonado profusamente en Israel, impartió lecciones en las universidades de Berna, Londres, Lucerna, Princeton, Nueva York y Oxford.

Antes, a comienzos de la década de los cincuenta del siglo XX, ya batía las ciudades donde florecieron las comunidades judías en la Península. Ciudad Real -sede del Tribunal del Santo Oficio hasta su traslado a Toledo-, donde vivieron unos 6.000 judíos hasta su conversión a finales del siglo XIV, fue uno de los destinos favoritos de este hombre muy marcado por una de las señas que forjan la identidad del israelí de hoy: las persecuciones sufridas por los judíos.

Archivo de la Inquisición

La ciudad manchega acoge un espléndido archivo sobre los procesos de la Inquisición, que sirven, a juicio del profesor fallecido, para indagar en la política y la práctica religiosa de la época, y en la lengua castellana de los siglos XIV y XV. Beinart se esforzó por revelar la herencia legada por sus correligionarios medievales, y las dificultades para mantener la fe y los ritos en un ambiente hostil. "La importancia de la literatura judía, los trabajos en la Escuela de Traductores de Toledo, traduciendo primero del árabe al latín, y después al romance español, las aportaciones al comercio y el papel que desempeñaron como recaudadores de impuestos son las huellas más apreciables de la presencia judía en la historia de España", destacó a este diario durante una entrevista hace casi dos décadas.

A cargo de Beinart corrió la Presentación de Méritos (Laudati) en la concesión del doctorado honoris causa por la Universidad Hebrea de Jerusalén al rey Juan Carlos, en 1993, durante la única visita oficial del Monarca. El jueves pasado fue enterrado en el cementerio de Givat Shaul, a las puertas de Jerusalén.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de febrero de 2010