Reportaje:

Ecofibras con valor añadido

Alumnos de la Escuela de Arte cooperan en el programa de la FAO para sustituir productos contaminantes por fibra natural de fique

Un par de sillas-diálogo unidas por una pequeña mesita podrían estar en cualquier cafetería de Starbucks. Una marca comprometida con el medio ambiente y el reciclaje. Aunque, de momento, se trata de un sueño "semi-real". CaféDeFique es el proyecto fin de carrera diseñado -y producido- por el alumno de la Escuela de Arte Superior de Diseño Juan Bernabeu (Valencia, 1965), con madera y una mezcla de fibra de fique natural y teñido de negro. El fique es la principal economía de supervivencia de la provincia de Santander, en Colombia. Un producto biodegradable en el que trabajan más de 50.000 indígenas de Curití, en el cultivo y en la tarea de tejer los sacos y empacar, entre otros productos, precisamente el café.

Pero el fique es también uno de los 15 productos de fibras naturales (como el algodón, el cáñamo, el yute o el sisal de Tanzania) a los que Naciones Unidas-FAO dedicó el Año Internacional 2009 con "la vocación de contribuir a la sostenibilidad ambiental y mejorar la situación socio-económica de la población rural, promoviendo su demanda a nivel internacional", explica Consuelo Vidal, responsable de la ONG Atelier.

En junio de 2007 Atelier, una ONG dedicada veinte años a la cooperación internacional, contactó con la EASD para proponerle participar en el programa de cooperación destinado a apoyar a los campesinos y artesanos colombianos dedicados al cultivo y la transformación de la fibra de fique.

"En este marco de colaboración, la EASD ha posibilitado que dos promociones de alumnos de la asignatura de Diseño de Producto tomaran la fibra natural de fique como nuevo material para elaborar sus trabajos", añade Vidal. Además de Bernabeu -que, de momento, es el único que ha realizado un protipo como proyecto de fin de carrera- hay 11 alumnos de 2º curso, que se han lanzado al diseño con fique.

"Este año tenemos, además, dos Erasmus", explica el tutor de Diseño de Productos, Pedro Ochando. "Una francesa, Nina Cammelli, diseñadora del proyecto Hemisferios (dos cuencos recubiertos de una delicada puntilla de fique) y otra de Laponia, Ulla Mathaldi, creadora de la Hamaca". Entre los productos expuestos en la EASD hay desde bobinas de hilo, alfombras de dos agujas, manteles o posavasos hasta separadores de ambientes como el de Adriana Carcelén y un ilustrador panel que muestra el proceso de producción y transformación del fique en un producto competitivo en el mercado internacional, mediante el diseño.

Gracias a la colaboración de 12 años entre Atelier y Ecofibras -la cooperativa colombiana que se creó para diversificar los productos y añadirles valor añadido- el fique entró en el mercado europeo de Hábitat en 2008. "Fue la primera vez que la cooperativa participó en un feria seria profesional. Se estrenaron precisamente con el trabajo de colaboración con la EASD", recuerda Vidal.

"El cultivo es sólo supervivencia, si se produce una transformación de la artesanía a través del diseño se le da al producto valor agregado para competir. La ventaja es que los indígenas guanes de Curití eran un pueblo de tejedores". De hecho, Curití significa pueblo de tejedores. "Tienen una tradición y un saber de más de cinco siglos. Pero no se puede competir en el mercado sin un proceso de transformación de los productos. Por eso la colaboración con la EASD es tan importante", remata Vidal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 15 de febrero de 2010.

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