El fiscal pide tres años por dos muertes en un geriátrico

Un hombre y una mujer fallecieron tras beber agua fuerte en un aseo

Una botella de agua mezclada con salfumán (agua fuerte) se quedó olvidad en el aseo de un geriátrico y, días después, una empleada se la dio a beber a cuatro ancianos aquejados de Alzheimer avanzado. Dos murieron y otro dos pudieron reponerse de las graves lesiones que le provocó en el tracto digestivo la ingesta de esta sustancia compuesta por ácido clorhídrico.

Por estos hechos ocurridos en junio de 2007 en la residencia privada Nicolás Salmerón de Alhama de Almería, la fiscalía pide ahora tres años y medio de cárcel tanto para la directora del centro, como para la limpiadora. "Obviaron las más elementales y mínimas medidas de cuidado y precaución", censura el Ministerio Público en su escrito de calificación, en el que atribuye a cada una de las acusadas la autoría de dos delitos de homicidio y dos de lesiones, todos ellos por imprudencia. Los hechos que causaron la muerte de una mujer de 75 años y de un anciano de 91 se remontan al 14 de junio de 2007, cuando las acusadas se disponían a desinfectar los aseos de la tercera planta de la residencia, destinada a enfermos de Alzheimer en grado avanzado. Para ello, como hacían habitualmente, rebajaron el salfumán en una botella de agua comercial que dejaron olvidada en un estante al recibir un aviso urgente de otra zona del centro.

Libre de cargos

Seis días después del olvido de la botella en el aseo, una tercera empleada, que ha sido eximida de responsabilidad penal, cogió la botella y se la dio a beber a los cuatro ancianos que, de inmediato, comenzaron a sentir fuertes molestias que motivaron su ingreso en hospitales, donde se certificó el fallecimiento de dos de los pacientes de la clínica privada de 80 plazas, que funcionaba desde hacía 15 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 13 de febrero de 2010.

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