Crónica:RACING 1 ATLÉTICO 1 | 21ª jornada de Liga
Crónica
Texto informativo con interpretación

Vuelve la versión anodina del Atlético

El conjunto de Quique no pasa del empate ante un Racing tocado por el desastre copero

La versión más anodina del Atlético, ésa que predomina en la Liga, volvió a aparecer ayer, como si fuera un mal recuerdo difícil de borrar. Frente a un Racing limitado, todavía afectado por el desastre del pasado jueves en la Copa en el estadio Calderón (4-0, a favor del equipo rojiblanco), fue incapaz de sobreponerse a la galvana que le acompaña habitualmente fuera de Madrid.

Obligado a enfocar la Copa como el gran sostén de la temporada, el Atlético planteó en El Sardinero una arquitectura en la que faltaban las dos piezas más decisivas en el pasado envite; Reyes, lesionado con un esguince de rodilla, y el Kun Agüero, al que Quique Sánchez Flores quiso reservar. Volvía Raúl García, que no se aconstumbró a maniobrar en la posición encomendada de interior diestro.

RACING 1 ATLÉTICO 1

Racing: Coltorti; Pinillos, Henrique, Torrejón, Crespo; Diop (Lacen, m. 70), Colsa, Toni Moral (Serrano, m. 79), Munitis, Canales (Luis García, m. 64); y Tchité. No utilizados: Mario; Oriol, Christian y Xisco.

Atlético: De Gea; Ujfalusi, Perea, Domínguez, Antonio López; Assunção, Raúl García (Agüero, m. 56), Tiago, Simão, Jurado (Valera, m. 91); y Forlán (Ibrahima, m. 83). No utilizados: Asenjo; Camacho, Juanito; Ibrahima y Cabrera.

Goles: 0-1. M. 23. Forlán aprovecha un pase de Simão. 1-1. M. 36. Colsa, con la izquierda tras un error de Perea.

Árbitro: González González. Amonestó a Tchité y Toni Moral.

15.430 espectadores en El Sardinero.

El árbitro perdonó la expulsión a De Gea tras derribar a Tchité fuera del área

En el Racing, Miguel Ángel Portugal relevó a su banda izquierda, la misma por donde había percutido el Atlético con insistencia hace unos días. Crespo y Toni Moral sustituyeron a Christian y Serrano. El que no descansó fue Sergio Canales, lo que demuestra la importancia que ha adquirido desde su irrupción en el conjunto cántabro, allá por noviembre. Pese a no ser veloz con la pelota, resulta complicado en extremo que los rivales se la arrebaten. Suyo fue el primer aviso ofensivo del Racing: un disparo en una postura forzada que salió a córner.

El Racing, más por concesión del rival que por iniciativa propia, se encargó de liderar el juego. El Atlético se pertrechó bien, con Assunção y Tiago por delante de la última línea. No sufría demasiado con las acometidas, previsibles, del Racing. Así estaba el partido cuando el Atlético se encontró con el gol casi sin quererlo. Una pelota perdida en el medio, la ingeniería en el pase a cargo de Simão y la agilidad de Forlán para aprovecharlo bastaron para situar en franquía al equipo de Quique.

El Atlético se sentía seguro sin hacer nada extraordinario. Como si su sola presencia sirviera para deprimir aún más al Racing, al que se le notó afligido por lo que había ocurrido en el Calderón. Sin embargo, un error de Perea permitió que Colsa transformase el empate. También sin esperarlo.

Ambos equipos incrementaron la velocidad en la segunda parte. El Racing abandonó la elaboración y se concentró en el golpeo directo. En una misma jugada, Tchité dispuso de dos ocasiones, la segunda de ellas después de ser derribado por De Gea al borde del área sin castigo ninguno. La decisión del colegiado soliviantó al Racing, que fue arrinconando de manera paulatina a su rival. Aun así, otro despiste defensivo estuvo a punto de permitir un gol de Agüero, al que terminó recurriendo Quique.

La aparición del argentino y las necesidades del Atlético en esa permanente indefinición que le supone la Liga provocaron que el conjunto rojiblanco hiciese algo más por acercarse a Coltorti. Pero fue eso, puro artificio. Ya no era tan fácil complicar la vida al Racing. Eso sí, el Kun tuvo la suya, cuando no llegó por milímetros a un pase de Simão.

Forlán vuelve hacia su campo tras lograr el gol rojiblanco mientras Torrejón recoge el balón.
Forlán vuelve hacia su campo tras lograr el gol rojiblanco mientras Torrejón recoge el balón.JAVIER COTERA

Portugal: "El árbitro ha estado muy bien para el Atlético"

Pese a los regalos de Perea, a Quique Sánchez Flores le gustó el encuentro "serio" que disputó el Atlético. Y negó que su equipo estuviese con la cabeza en la Copa. "En ningún momento hemos pensado en la eliminatoria copera. El partido no ha sido vistoso ni espectacular, pero eso no significa que no haya habido tensión. Sabíamos que El Sardinero no iba ser un campo fácil. Además, las circunstancias eran muy distintas a las del jueves", refirió el preparador rojiblanco. Sobre el choque de Tchité y De Gea en el minuto 59 y que debería haber significado la expulsión del portero, prefirió pasar de puntillas. "Estaba más atento a la pelota", dijo Quique, al que no parecieron molestarle ni las prestaciones ni el resultado de su equipo en Santander. De hecho, relevó a Jurado en el descuento para dar entrada a un defensa, Valera, el único jugador del Atlético al que El Sardinero recibió con aplausos después de su paso la temporada pasada por el Racing.

Flotaba sobre Santander el ánimo de la revancha tras el baile recibido el jueves en la ida de las semifinales de la Copa, pero el Atlético no sufrió en exceso para refugiarse sobre su defensa del modo en que lo hizo.

El que sí tenía ganas de hablar del trencilla, González González, era Miguel Ángel Portugal. "El árbitro ha estado muy bien... Para el Atlético, claro", señaló con sorna el técnico del Racing, que alabó el comportamiento "excepcional" de su bloque: "Hemos tenido una reacción espléndida después de lo del jueves. Si les hubiéramos ganado, les habríamos metido miedo para la vuelta de la Copa. Lo vamos a intentar hasta el final".

Para Ujfalusi, el empate fue "justo". "No hemos tenido demasiadas ocasiones, pero el Racing tampoco", concluyó el checo.

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