La cultura, contra el proyecto de Barberá

Si finalmente El Cabanyal se salva de la piqueta y, gracias a la decisión del Ministerio de Cultura, el antiguo barrio de pescadores de Valencia sortea el empeño de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, de meter las excavadoras entre sus calles y abrir en canal esta particular trama urbana, buena parte del mérito habrá correspondido a un grupo de vecinos, articulados en torno al colectivo Salvem el Cabanyal, que no sólo han sido capaces de mantener viva a lo largo de más de diez años su lucha por mantener la estructura original de su barrio, sino también de atraer a su causa a relevantes figuras del mundo cultural español y a expertos en arquitectura y urbanismo.

El último en arrimar el hombro por la supervivencia de El Cabanyal fue Enrique Morente. El cantaor de flamenco granadino, que a lo largo de su carrera ha dado constantes muestras de sus inquietudes artísticas, se acercó a Valencia el pasado mes de diciembre para mostrar su lado más solidario. Morente cerró la XI edición de Cabanyal Portes Obertes, una iniciativa a través de la cual Salvem El Cabanyal ha convertido el barrio a lo largo de los últimos 11 años en un foco de cultura y de reivindicación al abrir las casas y mostrar su valor artístico y el apego de sus vecinos al barrio.

Los sucesivos encuentros de esa iniciativa han mantenido siempre el mismo patrón: reclamar a través de la cultura y de importantes personalidades de la literatura, la música o el periodismo su oposición al plan del Gobierno municipal de derribar 450 inmuebles -en los que hay más de 1.600 viviendas- entre los que se encuentran valiosos ejemplos de modernismo popular. Pero además, las distintas ediciones han tratado, siempre que fuera posible, de concentrar las actividades lúdicas y culturales en el mismo corazón del barrio, en un intento de que los visitantes pudieran ser testigos directos de la situación de El Cabanyal y tomar conciencia sin intermediarios de las consecuencias de la decisión del Ayuntamiento.

En el concierto Morente canta al Cabanyal el cantaor cerró una edición de Portes Obertes que con el lema Maneres de viure mostró también la visión de varios jóvenes arquitectos sobre cómo rehabilitar el barrio sin destruirlo. Otros músicos han apoyado a Salvem El Cabanyal, como Quini Gómez, de Benito Kamelas, que organizó el verano pasado un concierto de grupos de rock en el campus de Tarongers dentro de la campaña Soroll amb cultura lanzada para pedir al ministerio que declarara el plan un expolio patrimonial. La campaña, además, llenó el despacho de la ministra de cartas en apoyo de esa resolución de expolio.

En la edición de 2007, celebrada el mes de mayo, el plato fuerte fue un encuentro de escritores por el Cabanyal al que se sumó el narrador, economista y miembro de la Real Academia Española José Luis Sampedro. Junto a él, estuvieron presentes otros importantes autores como Juan Cruz, Fernando Delgado, Martí Domínguez, Susana Fortes o Alfons Cervera, que coordinó las jornadas. En 2004, los vecinos organizaron una exposición del fotoperiodista Agustí Centelles (nacido en 1909 en El Grau). En este caso, el colectivo Salvem el Cabanyal contó con la colaboración del escritor Manuel Vicent.

Todas estas adhesiones, junto a las iniciativas judiciales han permitido mantener viva la esperanza de salvar de los escombros la Lonja de Pescadores o decenas de viviendas de la calle de Sant Pere, la Barraca, el Progrés o Amparo Guillem. Una ilusión que desde ayer está más cerca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 05 de enero de 2010.

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