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"Tenía que haber llamado a mi primo"

Poco despúes de que José Diego Yllanes, 1,82 metros de altura y unos 80 kilos de peso, supuestamente asfixiara hasta la muerte a la joven Nagore Laffage, de 1,66 metros y 56 kilos, el joven juzgado por asesinato y profanación de cadáveres trazó en su mente un paralelismo entre lo que estaba viviendo y Very Bad Things, una comedia negra estadounidense.

"Si quitas el horror de la escena, la tragedia de la muerte, todas las implicaciones éticas y morales que te han metido en la cabeza desde la primaria, ¿sabes lo que nos queda? Un problema de 47 kilos que hay que transportar del punto A al punto B", argumenta en la cinta uno de los personajes para convencer a los demás de enterrar en el desierto el cuerpo de la prostituta que muere accidentalmente en una despedida de soltero en Las Vegas.

Esta película fue la referencia que Yllanes, que estaba completando el MIR, le dio a Guillermo, un conocido que trabajaba con él en la Clínica de la Universidad de Navarra, para explicarle lo ocurrido. El acusado no aclaró por qué recurrió al también psiquiatra, que se encontraba de guardia en el centro hospitalario y tenía un vehículo con un maletero amplio.

Este fue el error que propició que Yllanes fuese detenido tan rápido, debido a que Guillermo denunció los hechos nada más despedirse de él. A partir de ahí, la Policía Foral de Navarra se puso a investigar lo ocurrido y avisó a sus padres. "Tenía que haber llamado a mi primo", reflexionó Yllanes tras ver que no iba a recibir la ayuda que buscaba.

El jurado, compuesto por seis mujeres y tres hombres, de apariencia joven en su mayoría, tendrá decidirá el grado de consciencia de Yllanes cuando mató a la joven e intentó esconder el cuerpo. Su defensa alega que pudo actuar bajo la influencia de un delirium causado por el alcohol. El joven que bebió con Yllanes esa noche dijo que estaban borrachos, pero no como para cometer una "barbaridad". Incluso una de las peritos psiquiátricas contratadas por la defensa apuntó que, si hubo intoxicación etílica, esta fue "más bien leve".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de noviembre de 2009