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Necrológica:

Henry Allingham, el hombre más anciano del mundo

Era uno de los últimos supervivientes de la I Guerra Mundial

El británico Henry Allingham, el hombre más viejo del mundo y ex combatiente de la I Guerra Mundial, falleció ayer a los 113 años, según informó ayer la residencia en la que vivía. Allingham, quien atribuía su longevidad al "tabaco, el whisky y las mujeres", se había convertido en el hombre más anciano en junio, tras la muerte del japonés Tomoji Tanabe, nacido en 1895, según la agencia Reuters.

Los que vivieron cerca de él en los últimos tiempos recuerdan que era hasta hace poco una persona muy activa. El pasado 6 de junio, por ejemplo, había celebrado su cumpleaños, señaló ayer Robert Leader, director del hogar St. Dunstan, en la localidad de Ovingdean, en el condado de East Sussex (sur de Inglaterra).

Con 113 años, tenía cinco nietos, 12 bisnietos, 14 tataranietos y un chozno

"Todo el mundo en St. Dunstan está apenado por la pérdida de Henry y enviamos el pésame a la familia", señaló Leader al dar a conocer la noticia. En su opinión, Allingham tenía un "gran sentido del humor" y representaba una generación que luchó y dio mucho por el país. "Tenía una gran personalidad y se le echará de menos", resaltó el director del centro.

Allingham era el último superviviente de la batalla de Jutlandia, uno de los mayores enfrentamientos navales de la historia, que se libró en 1916 entre Reino Unido y Alemania frente a las costas danesas. Tenía cinco nietos, 12 bisnietos, 14 tataranietos y un chozno (nieto de cuarta generación).

En septiembre de 1915 se unió a la Royal Navy (Marina) antes de pasar a la Real Fuerza Aérea (RAF) en abril de 1918. En noviembre del año pasado tomó parte de las ceremonias para recordar el 90º aniversario del fin de la gran guerra y llegó a decir que no podía olvidar el conflicto aun haciendo un esfuerzo. "Vi muchas cosas que me gustaría olvidar, pero nunca las olvidaré, no puedo hacerlo", dijo entonces.

Allingham contaba con varias condecoraciones, entre ellas la Medalla Británica de la Guerra, la Medalla de la Victoria y la Legión de Honor, el reconocimiento militar más alto concedido en Francia.

En la II Guerra Mundial, Allingham ayudó a desactivar minas alemanas que habían sido utilizadas para bloquear el puerto de Harwich -en el sureste de Inglaterra-. El fundador y secretario de la Asociación de Ex Combatientes de la I Guerra Mundial, Dennis Goodwin, dijo que Allingham era un "auténtico caballero", un hombre que "ha dejado un legado al país", por ejemplo "los recuerdos sobre cómo era haber participado en la I Guerra Mundial".

Según informó Leader, el funeral de Allingham se celebrará este mes, en una fecha aún por acordar, en la iglesia de San Nicolás, en Brighton.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de julio de 2009