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Touriño pide apoyo a los ciudadanos para que Galicia no dé "un paso atrás"

El candidato a la Xunta por el PSdeG promete reabrir la negociación estatutaria

Trabajo, tranquilidad, confianza, unidad, inclusión, firmeza y modernización. Esos son los rasgos que mejor definen al presidente de la Xunta y candidato a la relección por el PSdeG, Emilio Pérez Touriño, según un audiovisual utilizado para presentarle ayer en el Palacio de Congresos de Santiago en un gran mitin de proclamación de su candidatura que abre de hecho la precampaña electoral en Galicia. Un presidente que aceptó la encomienda de volver a ser candidato ofreciendo "un contrato de confianza" a los gallegos "sobre la base de que todos se sientan dueños de su destino". "Para construir una Galicia unida que crezca en progreso y en bienestar".

El acto se convirtió en una demostración de fuerza del socialismo gallego, que consiguió reunir en el palacio de Congresos a más de 5.000 militantes y simpatizantes, una cifra poco habitual en las convocatorias del PSdeG. La sintonía habitual del partido fue sustituida por una animada combinación de rock alternativo (Coldplay, Cranberries y Supergrass) y soul blanco (Duffy) antes de que Touriño, acompañado exclusivamente por su mujer, hiciese entrada en el auditorio en medio del entusiasmo de sus seguidores.

En presencia de los presidentes socialistas de Andalucía, Extremadura y Asturias, del vicesecretario general del PSOE, José Blanco, de los alcaldes de A Coruña, Vigo, Ourense, Lugo, Ferrol y Santiago y de la práctica totalidad de los socialistas gallegos con cargo en la administración local, autonómica, estatal y europea, incluidos dos ministros del Gobierno Zapatero (César Antonio Molina y Elena Espinosa), Touriño arrancó su discurso haciendo un elogio del "proyecto de liberación y emancipación social" que representa el partido socialista y agradeciendo la comprensión de su mujer y de sus hijos. En un gesto poco frecuente, el presidente dio además las gracias a todas las fuerzas políticas y "muy especialmente al BNG por su colaboración en el Gobierno".

Los ciudadanos, explicó, son los que marcan el rumbo de su tarea al frente de la Xunta. A ellos tiene intención de dirigirse a partir de ahora para explicar tanto la gestión del Gobierno como el programa para los próximos añosSu objetivo, explicó, es "construir el futuro con los que nos une y evitar lo que nos separa". "Excluir es un mal camino y no lo vamos a hacer. Quiero construir un país a partir del denominador común", aseguró. Y lo que "nos une es el deseo de no dar marcha atrás". Todo lo contrario que "Feijóo, Baltar, Louzán y Rajoy, que no se dan cuenta de que nunca el pasado sirvió para modernizar un país".

No fue esta la única referencia de Touriño a sus principales rivales en la carrera electoral. "No hay razón para desandar" el camino, aseguró, ni "dar marcha atrás" en el cambio iniciado en las elecciones autonómicas de 2005. Lo único que no ha cambiado, subrayó, es el Partido Popular, que "sigue creyendo que el país es de su propiedad, que el poder les pertenece".

"No cambiaron. Y si no, que se lo pregunten a los vecinos de Mos", aseguró en medio de una atronadora ovación dirigida a la hasta esta semana alcaldesa socialista de la localidad pontevedresa, que acaba de ser despojada del bastón de mando por una moción de censura que el PP logró sacar adelante con el apoyo de una tránsfuga socialista. "El cambio debe continuar" y "el Partido Popular no está en condiciones de modernizar el país", razonó.

"Recibimos una Galicia resignada y dependiente y la hemos convertido en una tierra emprendedora", aseguró. Y la "nueva forma de gobernar ha hecho imposible que la crispación del Partido Popular" cale en la ciudadanía. "Nunca nos sacarán del camino por el que transita el país, del camino de la moderación y el encuentro", prometió.

Touriño se mostró orgulloso del trabajo realizado por la Xunta desde su llegada a la Presidencia. En relación con el crecimiento económico, la lucha contra el paro, la ordenación del territorio, la protección del litoral, la defensa del medio ambiente o las políticas sociales, desde la aplicación de la ley de convergencia a las inversiones llevadas a cabo en sanidad y educación.

Cuando empiece la campaña, adelantó el líder socialista, va a pedir el voto "a todos los ciudadanos de buena fe que consideran que Galicia no debe dar un paso atrás". Porque Galicia es un valor en sí mismo, no el instrumento en que quiere convertirlo Alberto Núñez Feijóo como parte de la estrategia política nacional. "Galicia no se permuta ni es una pieza de intercambio; el país no cabe en una estrategia", proclamó Touriño desde la tribuna.

La crisis, prosiguió, sacude "dogmas y creencias" en todo el mundo menos en el PP, que "son los únicos que no cambian de manual de economía política. Por eso Feijóo y Rajoy repiten que hay que recortar gastos sociales, justo lo contrario que sus correligionarios de todo el mundo". "Mientras sea presidente", prometió en medio de los aplausos de los presentes, "pondré encima de la mesa todos los recursos públicos en contra de la crisis, le guste o no al Partido Popular".

Para el final de su intervención Touriño reservó una promesa. "Voy a intentar nuevamente que en la próxima legislatura tengamos un nuevo Estatuto de Autonomía". Sólo habrá "dos condiciones: que sea un estatuto de todos y que sea un estatuto de primera" (el PP vetó la reforma hace dos años y propuso un texto que excluyese al BNG).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de diciembre de 2008