Crónica:Ida de los dieciseisavos de final de la Copa
Crónica
Texto informativo con interpretación

Delirio en El Ejido

El Poli tritura al Villarreal, que demuestra no tener una plantilla tan amplia como los grandes

Por mucho que se empeñe Manuel Pellegrini, el Villarreal no tiene la plantilla del Barcelona, el Real Madrid o el Valencia. Cuando el técnico chileno apuesta por los reservas, el equipo se cae irremediablemente. Le sucedió en las primeras partes ante el Manchester United en Old Trafford y ante el Aalborg en El Madrigal, y le volvió a suceder ayer. Con la novedad de que anoche hubo todavía más suplentes amarillos en el estadio de Santo Domingo, y el agravante de que el rival era un modestísimo conjunto de Segunda B. De modo que el Villarreal, que estaba invicto en la Liga y en la Champions, cayó ayer con estrépito ante el Poli Ejido a las primeras de cambio en la Copa del Rey. Con una actuación vergonzante.

POLIDEPORTIVO EJIDO 5 - VILLARREAL 0

Polideportivo Ejido: Razak, Raúl Gaitán, Roberto, Raúl Torres, Carpenet, Robles, Mikel Rico, Juli, Antoñito (Gomiz, m.82), Gregory y Jorge Molina (Diego Cascon. m.76).

Villarreal: Viera; Edmilson, Cygan, Angel, Venta, Bruno (Cazorla, m.61), Rossi (Llorente, m.61), Fuentes, M.Fernández, Cani y Altidore.

Goles: 1-0. M. 8. Molina. 2-0. M. 38. Molina. 3-0. M. 52. Molina. 4-0. M. 86. Raúl Torres. m. 89. 5-0. Nakor.

Árbitro: Megía Dávila. Amarilla a Bruno.

Lleno en el estadio municipal Santo Domingo: 6.000 espectadores.

Por mucho que se empeñe Pellegrini, cuenta con un puñado de jugadores en un ínfimo estado de forma: Fuentes, Edmilson, Cani y Matías Fernández, entre ellos. La defensa ayer amarilla, Fuentes y Cygan como centrales, Ángel y Javi Venta de laterales, resultó un desastre colosal. Encajó tres goles como pudo haber encajado seis. Y lo que es peor: no hubo reacción desde el banquillo, como si la Copa fuera una competición de escaso interés para el Villarreal. Eso podría entenderse a tenor de la pobre historia del club castellonense en esta competición, en la que nunca ha pasado de los cuartos de final.

Más allá de la lamentable aportación de los suplentes, al Villarreal empieza a alterársele el sistema nervioso. Su defensa, tan alabada en un arranque espectacular, ha caído en un pozo sin fondo. En los tres últimos partidos ha recibido 12 goles: tres del Aalborg, cuatro del Atlético y los cinco ayer del Poli Ejido. Casualidad o no, la sangría ha coincidido con la lesión de Eguren, el mediocentro uruguayo de contención.

Una pareja de modestos jugadores alcoyanos, Juli y Jorge Molina, baqueteados en un puñado de equipos de Segunda B, desplumaron al Villarreal. Jorge Molina empezó su festival rematando una jugada por la izquierda del habilidoso Juli. Los mismos protagonistas en el segundo gol. Y ya sólo obra de Jorge Molina en el tercer tanto local. Un hat trick, pues, de Molina, sustituido poco después como héroe de la noche. Para el último tramo, Pellegrini dio entrada a Cazorla y a Llorente. El Villarreal puso más interés, pero con el mismo resultado. El Poli Ejido no se iba a conformar con el botín de tres goles y llegó el cuarto: una falta lateral la remató Raúl Torres sin oposición. Y la humillación la completó Nakor. De manera que Senna, que estaba a punto de entrar en el campo, fue sentado por su entrenador. No era cuestión de que su mejor jugador se ensuciara con una noche tan aciaga.

Edmilson intenta defender una jugada de Gregory.
Edmilson intenta defender una jugada de Gregory.EFE

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