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Entrevista:DESAYUNO CON... JOSÉ CORONADO

"Con mi personaje sentí el miedo en el País Vasco"

José Coronado apenas desayuna normalmente, un café rápido y un par de galletas, pero ayer se tomó algo más de tiempo. Comió dos minicruasanes, eso sí, con un café que necesitaba para despejarse. "Es que a estas horas no sé si voy a estar muy lúcido", confesaba el actor frente al exquisito palmeral del paseo del Parque de Málaga.

Pero lo está. Con 50 años y algunas canas, reconoce su pasado de galán en el cine: "No en la vida normal, por favor". "Al principio, en la profesión me ayudó mucho el físico, aunque por un tiempo se convirtió en una losa. Llegar aquí me costó muchos años de aprendizaje y trabajo duro. Intenté elegir personajes que me alejaran de la galanura. Superando eso, ahora sé que la galanura como complemento, no como don, es una ventaja", explica el protagonista de Todos estamos invitados, filme que inauguró ayer el Festival de Cine de Málaga. Dirigido por Manuel Gutiérrez Aragón, retrata de manera frontal y valiente el miedo de los amenazados en el País Vasco por el terrorismo etarra.

El actor interpreta en su último filme a un profesor amenazado por ETA

"¿Valiente, valiente? No es valentía, no he tenido miedo al hacer esta película. No sólo soy actor, soy un ciudadano que estaré siempre detrás de cualquier pancarta que denuncie la violencia", asegura con voz rotunda y fuerte. Él interpreta a un profesor de universidad amenazado por ETA y dice que ha habido algún actor que rechazó trabajar en la película. "Durante el rodaje no hubo miedo, pero al hacer mi personaje yo sí sentí y vi lo que es el miedo en el País Vasco. Sentí las miradas amenazadoras. Aunque era una ficción, en las escenas que rodamos en la universidad se me pusieron los pelos de punta, porque todo eso era y es real", continúa el actor, para quien si el filme sirve al menos para que alguien tome conciencia de lo que es vivir bajo la amenaza y el miedo, ya será todo un exitazo.

"La película habla, de manera elegante y sutil, sin mitificaciones ni colores políticos, de toda esa gente que mira hacia otro lado en situaciones de violencia, como también se viven en Colombia con las FARC", apunta el actor, ya despejado del todo. Pero no sólo ha sido el café. Es la defensa de las convicciones y la dignidad que ha transmitido a su profesor, que no es un héroe, sino una persona normal que ama la tolerancia y el diálogo. "Es un hombre digno que se niega a aceptar que la gente mire hacia otro lado". Es justamente esa denuncia que late en Todos estamos invitados sobre la gente que no mira de frente la que, según cree Coronado, no va a ser muy bien recibida en el País Vasco.

Buscó a Fernando Savater no como modelo, sino como referencia -"Él es un hombre público que no tiene mucho que ver con mi personaje"-, para saber cómo viven los amenazados por ETA en el País Vasco, de cómo ellos y sus familias van recibiendo las noticias más angustiosas. "He hablado con porteros de hoteles, con taxistas, con la gente de la calle. La mejor frase de la película, que resume la situación real que se vive allí, es la que le dice un ertzaina al profesor: 'La mejor forma de protegerse es estar callado".

Gutiérrez Aragón dice de Coronado que está en el mejor momento de su carrera, en la plenitud de su madurez. Él sólo afirma: "Sé salvarme, pero brillar ya es otra cosa". El verano próximo tomará el nombre de rey de Dinamarca. El actor estrenará en Almagro una obra de teatro dirigida e interpretada también por Juan Diego Botto en la que hará el papel de padre de Hamlet.

Hotel Málaga Palacio. Málaga

- Un desayuno bufé (un café con leche, un vaso de agua y dos cruasanes)

Total: 17 euros

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de abril de 2008

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