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Reportaje:UEFA | Villarreal-Fiorentina

Bobo, un tipo peculiar

Antiguos compañeros analizan a Vieri, punta de 'la Fiore', su 12º equipo

En el calcio le llaman Bobo. Pero no por tonto, sino porque siempre contesta a todas las preguntas con un bo, expresión muy utilizada en Italia para decir no sé. "No es porque no tenga nada que decir, sino porque es muy tímido y habla poco fuera de su ambiente", dice Filippo Inzaghi, delantero del Milan, de su mejor amigo, Christian Vieri, atacante ahora del Fiorentina y rival hoy del Villarreal (20.45, Canal 9).

Vieri golea este año para el Fiorentina, su 12º equipo en 18 años de carrera. Cuando el club anunció su fichaje, los aficionados colapsaron la página web con protestas. No querían a un futbolista de 34 años que acababa de recuperarse de una lesión en la rodilla que la temporada anterior sólo le dejó disputar siete partidos. Poco importó que hubiera marcado más de 200 goles en su carrera, 115 en el Inter, donde estuvo seis cursos. EL PAÍS ha preguntado por él a ex compañeros y ex técnicos.

- Cesare Maldini: "Es un chico curioso". Fue quien le hizo debutar con la selección el 29 de marzo de 1997. Ese día marcó el gol 1.000 de Italia. Con él disputó el Mundial de Francia 98. "Siempre ha sido un gran goleador. Sabe dar continuidad al equipo. Florencia es una ciudad difícil para cierto tipo de jugadores. Pero Vieri es de los que siempre ha marcado muchísimos goles y tarde o temprano acaba ganándose el respeto de todos". Cesare Maldini confiesa que cuando Vieri viaja a Milán queda con él y su hijo Paolo a comer. "No es muy hablador, pero tampoco es seriote. Simplemente no le gusta dar confianza a la gente que no conoce. Es una cuestión de timidez. Pero dentro del grupo es una pasada, no para de reír y hacer bromas. Es un chico curioso y eso le ha llevado a cambiar tantos equipos".

- Marcello Lippi: "Ganó menos de lo que merecía". Fue su entrenador en el Juventus. "Es una persona entrañable, es como un sol. Y, contrariamente a todo lo que dice la gente, es un gran profesional. Le gusta vivir bien, pero a la hora de trabajar y entrenarse es el más serio y el que más se empeña. Todos sus compañeros le adoran. Es un gran futbolista que ha ganado poco, mucho menos de lo que se merecía por su valor y calidad". Lippi asegura que habla con él muy a menudo. "En el último año ha hecho muchísimos sacrificios para recuperarse de su lesión y eso demuestra que no está acabado todavía. En ese periodo tan malo para él, hablábamos a menudo. Buscaba un apoyo psicológico y le animé. Nunca tuve que reprenderle por algo".

- Giuseppe Bergomi: "Le adorábamos". "Todos le adorábamos", dice su compañero de selección. "Se deja querer mucho, hace grupo, bromea con todos. Ha cambiado mucho de equipo, pero forma parte de su carácter. Siempre se ha ambientado muy rápido: enseguida se gana a los compañeros, a los aficionados y a la gente del club".

- Radomir Antic: "Discutíamos mucho". "Lo quise para el Atlético después de ver un Milan-Juventus", cuenta sobre su fichaje estrella de la temporada 1997-1998. "Con una jugada demostró toda su potencia y velocidad, deshaciéndose ni más ni menos que del señor Baresi. Discutíamos mucho: tuve que convencerle de sus características. No se desmarcaba por delante del balón: estaba acostumbrado con la Juve a ir al primer palo y yo quería que fuera también en el sentido contrario. Era muy testarudo y tenía un gran carácter. Era una estrella, dentro y fuera del campo. Había una cosa de él que me encantaba: estaba obsesionado con el gol".

- Cesare Prandelli: "Es un campeón". "Christian estaba muy motivado cuando llegó", explica su actual técnico; "y poco a poco ha ido encontrando el ritmo de la competición que le faltaba. Es un campeón y los campeones acaban sacando el talento que tienen. Los aficionados cambiaron de opinión a los tres días, al ver cómo se entrenaba".

- Filippo Inzaghi: "Nunca se rinde". "Hemos crecido juntos", recuerda Inzaghi, compañero en el Milan y la selección. "Es de los que nunca se rinde y sus ganas y garra le han premiado, sobre todo este año. Recuerdo que en las concentraciones de la selección era el más divertido. Parece serio pero es una pose. Eso sí, nunca se dormía".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de octubre de 2007