Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Fútbol | Primera jornada de Liga

Puerta ya había sufrido dos desmayos

El sevillista, que tuvo varias paradas cardiacas tras desvanecerse en pleno partido, continúa en estado muy grave

Antonio Puerta, un futbolista profesional de 22 años de edad y uno de los profesionales más atléticos y en forma de la plantilla del Sevilla, pelea por su vida en un hospital. Se desplomó sobre el césped el pasado sábado, tras una carrera en persecución de Pablo Hernández, cuando se llevaban poco más de 30 minutos de juego del primer partido de la Liga en el estadio Sánchez Pizjuán, en el que se enfrentaban el equipo de Nervión y el Getafe.

Las preguntas que, inevitablemente, levanta esta situación son fundamentalmente dos: ¿qué le pasó a Puerta para acabar intubado en un hospital tras sufrir un ataque en pleno partido de fútbol? y ¿cómo puede sucederle algo así a un deportista profesional, joven, sano y controlado médicamente como prácticamente nadie?

Hace poco más de dos semanas pasó pruebas de esfuerzo en el CAR de La Cartuja

A la espera del diagnóstico final de los médicos, para explicar la primera cuestión conviene empezar por el registro de lo sucedido. Antes de cumplirse la media hora del partido, el extremo getafense Pablo Hernández recibió el balón pegado a la banda derecha de su ataque. El delantero azulón encaró a Puerta, del que se deshizo con inusitada facilidad. El sevillista, famoso por su potencia, realizó una carrera corta, sin fuerza. Incluso llegó a recibir algún reproche desde la grada por su aparente dejadez. una vez finalizada la jugada, sin éxito para los de Michael Laudrup. Puerta continuó su carrera hasta la línea de fondo, donde poco después cayo como un fardo. Palop y Dragutinovic se abalanzaron sobre él y, mientras el valenciano le separaba las mandíbulas, el serbio impedía con sus dedos que se tragara la lengua. Poco después, el jugador recobró la consciencia e incluso llegó a abandonar el campo por su propio pie y maldiciendo su mala suerte.

Apenas unos minutos después, uno de los utilleros del Sevilla volvía al terreno de juego para pedir a gritos una ambulancia. Puerta había sufrido la primera de sus paradas cardiorrespiratorias tras agacharse para desabrocharse las botas. Tan sólo el desfibrilador instalado en el vestuario sevillista y la pericia de los doctores impidieron la muerte del futbolista. Ya en el hospital, a Puerta se le volvió a parar el corazón. El comunicado oficial del centro sanitario Virgen del Rocío, en la madrugada de ayer, reflejaba este hecho y añadía que Puerta permanecía sedado, con respiración asistida e inestabilidad hemodinámica y que su estado era "muy grave". Esto es, que no podían controlar ni su ritmo cardiaco ni su presión arterial. De hecho, el jugador sufrió varias crisis cardiacas más y pérdidas de consciencia, hasta una decena, según varios miembros del club.

Doce horas después, los médicos no pudieron más que repetir el informe de la noche. La familia, su pareja está embarazada de ocho meses, y el Sevilla se agarran al paso de las horas como único indicio optimista.

Por el momento, la lucha es por la vida de Puerta y los médicos del hospital no han dado pistas sobre el posible origen de esta situación. Los del Sevilla, tampoco. Pero la situación no es nueva. El jugador ya había sufrido algún que otro episodio que podría verse como un precedente. El más conocido fue en el verano de 2006, en el partido de celebración del centenario del Badajoz, que tuvo lugar después de la victoria sevillista en la Copa de la UEFA. Entonces, según testigos presenciales, el jugador se abrió una ceja tras lo que se interpretó como un desmayo cuando caminaba junto a sus compañeros en el descanso del encuentro. Miembros de la plantilla sevillista recordaban ayer un suceso similar durante un entrenamiento en esta pretemporada. Ambas situaciones se interpretaron como simples desmayos debidos al calor, el esfuerzo u otros factores exógenos.

El departamento de Relaciones Exteriores del Sevilla recalcó ayer que ni el club ni sus servicios médicos harán ningún tipo de declaración mientras el futbolista no salga de su actual situación.

Lo único que se confirma desde el Sevilla es que el jugador pasó hace poco más de 15 días la primera de las pruebas de esfuerzo a las que se somete a toda la plantilla en el Centro de Alto Rendimiento de La Cartuja, realizadas al alimón entre los médicos del club y del citado organismo deportivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de agosto de 2007