Reportaje:

Revolución en la 'pilota'

Un grupo de empresarios contrata a medio centenar de jugadores para acabar con la precariedad laboral de éstos

El trabajo de pelotari ha sido siempre precario. Los grandes, medianos y pequeños pelotaris han dependido de su estado físico, de que ninguna molestia o lesión perturbase sus planes. Cualquier contratiempo resultaba fatal para sus intereses. Al margen del resto de deportes, que modernizaban sus estructuras, la pelota mantenía sus viejas señas de identidad, sus costumbres. El pelotari se ganaba el jornal siempre que sus articulaciones le respetaran y un trinqueter cumpliese su palabra. Siempre con la inquietud como compañera de viaje, sin saber la cuantía de sus ingresos, pendientes de las prioridades de los promotores, de los carteles. Un sinvivir.

Todo será diferente a partir de ahora.

Los pelotaris del siglo XXI, los buenos, los medianos y las promesas podrán entrar en un banco tranquilamente, por ejemplo, y pedir una hipoteca avalados por un contrato de trabajo. Sí, un contrato de trabajo como dios manda, con todos sus derechos y compromisos, una agenda planificada de partidas, descanso y vacaciones... El no va más. La revolución de la pelota.

"Éste ha sido el sueño de todos los jugadores, de los que hemos jugado y de los que juegan; también de los trinqueters y los promotores", afirma Alfredo Hernando, Fredi, uno de los tres empresarios que han fichado a los pelotaris más importantes del circuito, incluidas a las estrellas, como Álvaro o Genovés II, entre otros.

Soslayando las reticencias de los escépticos, de los inmovilistas que preferían dejar las cosas como estaban, por interés o desconocimiento, por temor a la modernización, Fredi, Emilio Peris, El Zurdo, y Ribera II han revolucionado el mundo de la pilota. "El sueño se ha hecho realidad", insiste Fredi, que defiende a capa y espada el nuevo modelo, aprobado por jugadores y trinqueters, por lo menos por la mayoría.

La empresa Val Net tiene en nómina unos 40 jugadores, "pero las negociaciones continúan abiertas", cuenta Fredi, un ex pelotari de la generación del legendario Genovés que se volcó en la promoción de la pelota una vez retirado. "Los jugadores han ido hasta ahora por libre", prosigue Fredi; "con todo el riesgo que ello entrañaba. Si caías enfermo o te lesionabas, perdías la posibilidad de jugar hasta que no te recuperabas. Los jugadores nunca hemos tenido vacaciones, nos las cogíamos cuando estabas lesionado. Eran forzosas. Si querías un preparador físico, debías pagártelo, lo mismo que los médicos". Esto se acabó con el nuevo modelo, que empezó a cocerse hace tiempo. "Lo hemos ido madurando poco a poco", explica Fredi, "superando las trabas y las dudas iniciales, por otra parte lógicas".

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Los pelotaris del siglo XXI, con su sueldo mensual, sus ingresos garantizados, ya cotizan a la Seguridad Social. Pero no sólo eso. "Hemos firmado un acuerdo con una mutua, Muvale, y todos los jugadores dispondrán de médicos. Antes, si necesitaban hacerse una resonancia, debían pagársela. Ahora ya tienen ese servicio y otros cubierto. Además, todos tendrán un preparador físico, Antonio Astorgano, que ya trabajaba con algunos jugadores, como Núñez o Tino. El máximo de partidas será de tres semanales, de esta manera corren menos riesgo de lesionarse por exceso de competición".

Val Net ha negociado individualmente con cada jugador. Las fichas de éstos dependen del escalafón que ocupan. Gente como Álvaro, el actual monarca de la modalidad reina de la pilota, la escala i corda, fue uno de los primeros en firmar. "Era fundamental tener a los grandes en nómina", asegura Fredi, consciente del riesgo que implica la apuesta, un modelo ya aplicado en el País Vasco. "Es un reto apasionante", considera el promotor; "un punto de inflexión en la historia de la pelota, que necesitaba un impulso".

A finales de octubre, Val Net presentará su iniciativa a los medios de comunicación. "Nos hemos propuesto cambiar un poco la imagen de la pelota", concluye Fredi; "aparcar viejas costumbres dañinas, como la impuntualidad. Yo creo que el cambio se ha notado. Lo agradecen tanto los jugadores como los aficionados, que podrán disfrutar de un mejor espectáculo, con jugadores más frescos y dedicados". También más tranquilos.

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