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Reportaje:

Sardá cierra 'Crónicas marcianas'

El polémico programa nocturno de Tele 5 acaba el próximo jueves tras ocho años y más de 1.200 emisiones

Javier Sardá, el rey de las noches televisivas durante los últimos ocho años, cierra Crónicas marcianas. Abandona la pantalla el próximo jueves, por decisión propia, tras un meteórico, agitado y controvertido paso por Tele 5. Habrán sido, en total, 1.285 emisiones; el equivalente a 3.200 horas en directo sembradas de ironía, acidez, provocación, desmesura y escándalo.

Sardá personificaba la idea de "renovación" que perseguía Tele 5 en 1997, justo después de la estruendosa escapada hacia la competencia (Antena 3) de Pepe Navarro, que hasta entonces conducía el no menos irreverente Esta noche cruzamos el Mississippi. En Sardá se buscaba "originalidad y talento", según dijo el entonces responsable de Contenidos, Mikel Lejarza. El periodista catalán venía de moderar el atronador griterío de Moros y cristianos en la misma cadena. Firmó un contrato de dos años sin saber cuál sería el futuro de CM. "Empezó como un programa que pretendía mirar nuestro mundo desde una perspectiva diferente, observar las cosas que pasaban en la Tierra desde un cierto distanciamiento", escribió Sardá cuando alcanzó las mil ediciones.

Elogiado por unos y vituperado por otros, CM ha estado estos ocho años en la cresta de la ola. Arrinconó a medio centenar de estrenos de la competencia (La central, Póker de damas, Al descubierto, Abierto al anochecer, La escalera mecánica). Sólo Buenafuente (Antena 3) ha conseguido, este año, hacerle sombra. Pese a todo, en lo que va de curso, ha obtenido el respaldo de 1.475.000 espectadores (29,5%).

Junto al éxito de audiencia, CM ha amasado altas cotas de polémica. Para unos ha sido el paradigma de la telebasura. Para otros, un formato transgresor que sólo aspiraba a ofrecer al público lo que éste demandaba: "Un sano espectáculo dirigido al entretenimiento", dijo Sardá.

A medida que la competencia apretaba, los contenidos -siempre fuera del horario infantil- se iban endureciendo con strip-teases a discreción y porno sin tapujos. Crecía el tono insultante y chabacano de los estridentes invitados y los comentaristas en nómina se enzarzaban en groseras disputas verbales. El presidente del Observatorio Europeo de la Televisión Infantil, Valentí Gómez, calificó a Sardá de "demonio" y "gran manipulador".

Pero, más allá de las críticas, Sardá ha marcado una época y acunado una cantera de personajes peculiares: Martí Galindo, Boris Izaguirre, Manel Fuentes, Paz Padilla, Rosario Pardo, Carlos Latre o Mariano Mariano ("hago personajes paralelos. Lo de paralelos, todo junto"). Por CM desfilaron tipos extravagantes como el padre Apeles o la avispada Tamara, pasando por los ex grandes hermanos o los inquilinos de Hotel Glam.

El pasado abril, Sardá anunció su intención de disfrutar de un año sabático. La muerte de CM llega ocho meses después de la desaparición de su inspirador: Joan Ramón Mainat, brillante director creativo y productor ejecutivo de Gestmusic y amigo del periodista desde la juventud.

BORIS IZAGUIRRE: "Vivimos ocho años de conservadurismo aterrador"

El venezolano Boris Izaguirre se embarcó en CM en 1998 con una sección dedicada a la crítica, "muy arbitraria", de la prensa del corazón. Había llegado a España seis años antes, contratado por la televisión autonómica gallega como guionista de culebrones. Venía avalado por su trabajo en títulos históricos: La dama de rosa, Rubí, Señora. Y se vió inmerso en uno de ellos. "Me tocó vivir la llegada de Gran Hermano y nos volcamos con apasionamiento en esa telenovela sin fin y con personajes reales".

A punto de cerrar CM, cree que el programa "ha relatado perfectamente el latir y el sentir de los últimos ocho años" y ha establecido "una relación con su tiempo y sus espectadores que será estudiada". Admite que las críticas han llovido a caudales pero asegura que, "al final, tanta lluvia te acostumbra". Tampoco oculta su admiración por Sardá. "Mi vida no tenía rumbo y Sardá me descubrió que podía ser un entertainment. Yo nunca fui a la universidad y Crónicas ha sido mi universidad".

Para Izaguirre, CM "ha sido un programa impecable en su factura y en su estructura, muy flexible y moldeable y con un fuerte compromiso social, como se vio cuando España fue a la guerra de Irak. Crónicas fue el único lugar público y de máxima comunicación donde la gente se oponía a la guerra". Considera "lógico" que termine. "Hemos vivido ocho años de conservadurismo bastante aterrador y Crónicas fue una válvula de escape para una generación que ya ha crecido, es adulta y no necesita brújula".

CARLOS LATRE: "Pese a las críticas feroces, la gente lo echará de menos"

En septiembre de 1999 el humorista Carlos Latre entró a formar parte de CM. Sardá se fijo en él durante la presentación de un libro de Ricardo Bofill. Latre acudió como periodista de una cadena de radio y lanzó una batería de preguntas emulando a Juan Adriansens. "He crecido rodeado de la gente de Crónicas, a la que seguía en televisión desde los 18 años. En esa época yo representaba lo que ahora se llama target comercial del programa. Me encantaba. Estaba muy bien hecho y era una alternativa a Pepe Navarro cuando dejó Esta noche cruzamos el Mississippi".

En CM se ha transformado en más de 80 personajes diferentes, "de todos los colores y de todos los gustos", desde el ministro José Bono a la pitonisa Lola. Para Latre, el programa ha conjugado show, fiesta, entretenimiento y transgresión. Ha sido la voz del "no a la guerra y sí al humor". Reconoce que en estos ocho años el espacio ha cosechado "críticas feroces", pero augura que "la gente lo echará de menos". Argumenta que la televisión es el medio más democrático que existe -"se puede elegir entre muchos canales y la gente es libre de ver lo que quiera"- y dice que el programa ha combinado "el cachondeo con grandes verdades. Ha sido una ventana para explicar aspectos sociales, como la crisis del Carmel".

Crónicas ha sido el gran espaldarazo para Latre en el mundo de los medios de comunicación. Además de animar la última hora de Buenos días, en RNE, se ha hecho un hueco en Tele 5 con Latrelevisión, un espacio de humor cuya próxima edición se emitirá el domingo que viene.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de julio de 2005

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